Estudiantes
El Pincha no hizo pie en Avellaneda y cayó ante Racing
Estudiantes juego un mal primer tiempo y, aunque mejoró en el segundo, no logró claridad en su juego y cayó 2 a 1 en Avellaneda.
El equipo que conduce Eduardo Domínguez salió al césped del Cilindro con poca idea de juego, y falto de precisión. Los jugadores no lograban asociarse entre ellos y al Pincha le costaba hacer más de dos pases seguidos.
Uno de los motivos era el mal estado del campo de juego, que ante la intensa lluvia que registró ayer Avellaneda evidenciaba acumulaciones de agua que impedían una correcta circulación de la pelota. Pero lejos está de ser la única explicación, ya que la falta de concentración y contundencia era pura responsabilidad de Estudiantes.
Racing aprovechó el mal momento del conjunto de Domínguez y, sin generar demasiadas situaciones claras, aunque mucho más preciso con la pelota, tomó la iniciativa y logró trasladar esa diferencia al marcador a los 34', tras una patada innecesaria del 'Rusito' Ascacíbar, que se tiró a barrer ante el ingreso de Ojeda al área grande y, aunque no quedó claro si impacto de lleno en le tobillo al atacante de Racing, la brusquedad de la jugada hace cobrable la falta. Piovi, uno de los que falló contra Boca, está vez convirtió con un fuerte remate al medio, ante un Andújar que adivinó pero no pudo hacer nada frente a la violencia del remate.
A partir del impacto del gol, Estudiantes se animó a un poquito más, y a los 37' Mancuso obligó al arquero Arias a volar para sacar al córner un remate de media distancia. Pero no pasó mucho más.
El primer tiempo terminó con un equipo albirrojo que no fue ni la sombra de aquel Pincha aguerrido que lo paseó a Corinthians en UNO.
En el complemento, Domínguez sacó a Boselli, que no estuvo preciso y prácticamente no tuvo contacto con la pelota, confirmando que está pasando un mal momento, e ingresó en su reemplazo Zuqui. La apuesta del técnico era darle mayor control y juego en la mitad de la cancha, sino difícil que le llegue a los de arriba.
Pero, cuando Estudiantes crecía en el partido, hubo una jugada polémica, tras un buen remate de Ascacíbar de afuera del área, Arias logra evitar el gol del Pincha pero da rebote, y cuando ingresa Méndez a empujarla fue derribado con la misma imprudencia que Ojeda ante el 'Rusito' en el penal de Racing, pero Espinoza, que nuevamente tuvo un mal arbitraje, dejo seguir y de esa acción se generó una contra que culminó en el segundo gol del local, tras un remate fuerte de Quintero.
A partir de allí, con más vergüenza que juego, Estudiantes pasó al frente en la iniciativa, y el ingreso de Sosa le dió frescura en ataque. Pero el descuento llegaría demasiado tarde, precisamente al minuto 49' cuando, tras una mano de Piovi en su propia área, Méndez cambio penal por gol.
A pesar de que la mano fue en el minuto 45' y que, VAR mediante, Méndez pateó el penal recién cuatro minutos después, Espinoza adicionó solo un minuto más a lo que ya había dado (que eran precisamente cuatro), y de esta manera Estudiantes no tuvo nada de tiempo para ir por alguna acción más. Pésima noche para un referí que siempre deja polémicas, sino es es por su soberbia lo es por su arbitraje, cuando no lo es por ambas.
El Pincha cayó 2 a 1 en Avellaneda y tiene que ganar si o si la fecha que viene, cuando visite a Tigre, para empezar a revertir un arranque de Copa de la Liga en el que sufrió dos goles o más por partido y no pudo sumar un punto en tres encuentros. Claro está que en las presentaciones anteriores la cabeza estaba en la Sudamericana, pero en Avellaneda le costó entrar al partido y le regaló un tiempo a Racing.
Hay material y cuerpo técnico que ya dió sobradas muestras que este grupo está para ser protagonista, y contra el 'Matador' volverá a tener la ocasión para demostrarlo. Eso sí, no estaría mal acompañar al técnico y los jugadores con algún trabajo de, digamosle 'cura espiritual', porque no es cuestión de creer en brujas, pero a partir del partido con Corinthians parece engualichado.