Política
El PRO endurece su postura contra Milei y crece la tensión política entre Mauricio Macri y el Gobierno
La relación entre el PRO y el gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más tensos desde el inicio de la gestión libertaria.
En las últimas horas, un fuerte documento impulsado por Mauricio Macri profundizó las diferencias con La Libertad Avanza y dejó expuesta la interna dentro del espacio opositor aliado al oficialismo.
El comunicado difundido por el PRO incluyó críticas directas hacia el Gobierno nacional y una frase que rápidamente generó impacto en el escenario político: “Acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”.
El texto marcó distancia frente a algunas decisiones de la Casa Rosada y cuestionó actitudes dentro del oficialismo, especialmente en medio de la controversia que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La movida fue impulsada personalmente por el ex presidente de la nación Mauricio Macri y sorprendió incluso a dirigentes importantes del PRO. De acuerdo con fuentes partidarias, el expresidente avanzó con la publicación del documento sin consultar previamente ni a gobernadores ni a referentes parlamentarios del espacio.
“Es Mauricio 100%”, resumieron desde el partido amarillo sobre una decisión que volvió a mostrar el creciente malestar del exmandatario con el rumbo político de Milei y, especialmente, con el círculo más cercano al Presidente.
El conflicto también deja al descubierto las diferencias internas dentro del PRO. Mientras algunos dirigentes mantienen una postura de respaldo al Gobierno nacional, otros empiezan a reclamar una identidad más autónoma y menos alineada con la Casa Rosada. En ese contexto, también aparecieron cuestionamientos indirectos hacia Patricia Bullrich, una de las figuras del PRO más cercanas al oficialismo libertario.
La tensión entre Macri y Milei viene escalando desde hace meses. Aunque ambos sectores compartieron buena parte del electorado y mantuvieron acuerdos legislativos clave, el vínculo político comenzó a deteriorarse a partir de disputas por el armado electoral, el manejo del poder y la creciente influencia de Karina Milei dentro del esquema libertario.
El escenario es seguido con atención por el impacto que puede tener en el armado opositor de cara a las próximas elecciones. El PRO bonaerense atraviesa una etapa de fuertes reacomodamientos internos, especialmente después de la salida de varios dirigentes cercanos a Bullrich y el avance de acuerdos parciales con sectores libertarios.
Además, el endurecimiento del discurso del macrismo aparece en un contexto donde el Gobierno enfrenta desgaste político por distintos conflictos internos y cuestionamientos públicos. A pesar de eso, desde la Casa Rosada todavía apuestan a sostener la alianza parlamentaria con sectores del PRO para garantizar gobernabilidad y apoyo legislativo.
El nuevo cortocircuito deja abierta una incógnita central dentro de la política argentina: hasta dónde llegará la convivencia entre el macrismo y el mileísmo. Lo que hasta hace algunos meses parecía una alianza estratégica sólida, hoy empieza a mostrar señales de desgaste, diferencias públicas y una disputa cada vez más visible por el liderazgo de la oposición no peronista.