Política
El radicalismo platense se planta y marca distancia de La Libertad Avanza y el kirchnerismo
La conducción platense de la Unión Cívica Radical busca recuperar protagonismo de cara a las elecciones de 2027 y plantea construir una alternativa propia, alejada de los extremos de la grieta. “Ni LLA ni kirchnerismo”, fue la señal que surgió desde el partido.
El radicalismo atraviesa un nuevo debate interno de cara a las elecciones de 2027. Después de las divisiones y los magros resultados obtenidos en distintos distritos durante los últimos comicios, un sector del partido comenzó a plantear la necesidad de reconstruir una identidad propia y recuperar protagonismo electoral.
En La Plata, esa postura quedó expresada por Agustín González, titular del comité de la Primera Sección en la ciudad y dirigente cercano a Pablo Nicoletti, flamante presidente de la Convención Provincial de la UCR.
"Mi opción es la UCR”, sostuvo González, en una definición que sintetiza la postura de un sector del radicalismo que busca mantenerse al margen tanto de La Libertad Avanza como del kirchnerismo.
El dirigente platense planteó además que el partido debe recuperar su vocación de poder y volver a disputar cargos ejecutivos: “Presidente, Gobernador e intendentes radicales”, reclamó.
“Ni LLA ni kirchnerismo”: el mensaje de los radicales platenses
La definición de la dirigencia platense se da en medio de una discusión más amplia dentro de la UCR bonaerense y nacional.
Mientras algunos sectores analizan una mayor cercanía con el gobierno de Javier Milei y otros evalúan acuerdos con sectores del peronismo alejados del kirchnerismo, el espacio que responde políticamente al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro apuesta por fortalecer al radicalismo como una alternativa independiente.
En esa línea también aparecen Nicoletti y el presidente de la Junta Central, Federico Ayllón.
La posición, sin embargo, expone las distintas corrientes que conviven dentro del partido. Entre los dirigentes con mayor cercanía al Gobierno nacional aparece Emiliano Balbín, titular del Comité Provincia y dirigente vinculado al sector de Maximiliano Abad.
El desafío del radicalismo platense después de 2025
La UCR llega a este nuevo debate después de un fuerte retroceso electoral. En La Plata, el partido perdió en 2025 las tres bancas que tenía en el Concejo Deliberante correspondientes a Manuela Forneris, Diego Rovella y Javier Mor Roig.
Actualmente, el único concejal radical que permanece en el cuerpo deliberativo platense es Gustavo Staffolani, electo en 2023.
El resultado dejó al radicalismo local con una representación mucho más reducida, en un escenario dominado por el oficialismo municipal y el crecimiento de La Libertad Avanza.
El antecedente de Somos Buenos Aires, la experiencia electoral que distintos sectores radicales impulsaron en 2025, también forma parte del análisis interno. Para parte de la dirigencia, aquella experiencia dejó en evidencia las dificultades de construir una alternativa electoral sin una estructura partidaria sólida detrás.
Los municipios, la principal fortaleza de la UCR bonaerense
A pesar del retroceso en los grandes centros urbanos, el radicalismo todavía conserva una estructura importante en el interior de la provincia de Buenos Aires.
La UCR mantiene 27 intendencias, aunque algunos de esos jefes comunales deberán dejar sus cargos si continúa vigente el límite a las reelecciones.
Por eso, el interior bonaerense aparece como uno de los principales territorios donde el partido buscará reconstruir poder de cara a 2027.
Una representación dividida en la Legislatura
La situación del radicalismo también se refleja en la Legislatura bonaerense, donde la representación partidaria es reducida y está distribuida en distintos bloques.
En el Senado, Nerina Neumann, alineada con el sector de Abad, es la única representante radical dentro del bloque UCR. En paralelo, Natalia Quintana, vinculada a Construir, comparte bancada con Marcelo Leguizamón y María Emilia Subiza dentro de Hechos+UCR Identidad.
En la Cámara de Diputados ocurre algo similar. El radicalismo se encuentra dividido en dos bloques de tres integrantes cada uno.
Por un lado está UCR+Cambio Federal, integrado por el abadista Diego Garciarena, el pullarista Matías Civale y Silvina Vacarezza, cercana a Emilio Monzó.
El otro espacio es UCR Unión Cívica Radical, conformado por Alejandra Lordén, Valentín Miranda y Priscila Minnaard, dirigentes vinculados al espacio Construir.
La apuesta para 2027
Con este escenario, una parte del radicalismo platense busca que la UCR vuelva a ser protagonista y pueda presentar una propuesta propia en las elecciones de 2027.
La estrategia apunta a recuperar identidad, ampliar la representación territorial y evitar que el partido quede absorbido por alguno de los dos grandes polos políticos.
En La Plata, el mensaje ya fue explicitado: la apuesta es por una UCR con candidato propio y capacidad para disputar poder, sin alinearse ni con La Libertad Avanza ni con el kirchnerismo.