Sociedad

Malvinas también tiene nombre de mujer

Malvinas también tiene nombre de mujer
Azul Peluso
10 Sep, 2026

La CGT Regional La Plata realizó una jornada que reunió memoria, soberanía y reconocimiento a las mujeres trabajadoras. Participaron las veteranas de la Guerra de Malvinas Alicia Mabel Reynoso y Estela Morales, junto a la médica e investigadora Beatriz Morrone. El encuentro puso en el centro la historia de las enfermeras militares que participaron del conflicto y la deuda pendiente con su reconocimiento.

La memoria de Malvinas tuvo este jueves una mirada particular en La Plata la de las mujeres que participaron de la guerra y que, durante años, quedaron relegadas de los relatos más difundidos sobre el conflicto.

La CGT Regional La Plata convocó a una jornada que vinculó la soberanía nacional con el legado de las mujeres trabajadoras y que contó con la participación de las veteranas de guerra y enfermeras militares Alicia Mabel Reynoso y Estela Morales, además de la médica, profesora e investigadora Beatriz Morrone, de la Universidad Nacional de Mar del Plata y autora de distintos trabajos sobre historia de la enfermería.

La enfermería y una historia que todavía falta contar

Durante el encuentro, Morrone destacó la importancia de recuperar la participación de las enfermeras durante la Guerra de Malvinas y señaló que se trata de una parte de la historia que continúa teniendo poca presencia en los espacios de formación profesional.

La investigadora explicó que su recorrido por la historia de la enfermería argentina la llevó a estudiar también la participación de las profesionales durante los conflictos del Atlántico Sur. Ese trabajo quedó plasmado en uno de los capítulos de sus investigaciones.

Para Morrone, recuperar estas historias no implica solamente resignificar el rol de la enfermería durante la guerra, sino también saldar una deuda en la formación de las nuevas generaciones.

En ese sentido, remarcó que la memoria permite revisar la historia, sostener el análisis y poner en discusión aquello que todavía necesita ser transformado.

La jornada también incluyó la presentación de un documental sobre las enfermeras que participaron del conflicto.

“Nosotras también estuvimos”

Estela Morales fue una de las encargadas de poner en contexto la participación de las mujeres enfermeras militares durante la guerra.

Bajo la idea de “nosotras también estuvimos”, explicó que las enfermeras formaron parte de la estructura sanitaria desplegada durante el conflicto y recordó que las primeras cinco mujeres convocadas para esa tarea fueron las primeras enfermeras argentinas del siglo XX en recibir grado militar.

Morales explicó que el hospital reubicable fue instalado durante los primeros días de abril de 1982 y que las propias enfermeras participaron de su armado.

El hospital estaba compuesto por 11 módulos y funcionaba como un establecimiento de nivel 2. Allí se recibía y clasificaba a los heridos y se realizaban tareas de atención y evacuación aeromédica.

La veterana remarcó así una dimensión muchas veces ausente en los relatos sobre la guerra las mujeres no solamente desempeñaron tareas de enfermería, sino que también participaron del armado y funcionamiento de la estructura sanitaria que debía responder ante la llegada de los heridos.

Alicia Reynoso y el recuerdo de Malvinas

Alicia Mabel Reynoso reconstruyó durante la jornada cómo recibió la noticia de que debía trasladarse para participar del operativo.

Según relató, en aquel momento tenía 24 años y llevaba una vida cotidiana alejada de la dimensión que finalmente adquiriría el conflicto. Trabajaba en su lugar habitual cuando recibió la indicación de trasladarse junto a otras compañeras al hospital reubicable.

Volvió a su casa para preparar un bolso y, antes de partir, le dejó una carta a una amiga para que se la hiciera llegar a su madre.

El traslado comenzó en Palomar. Fue allí, según recordó, cuando las cinco enfermeras comprendieron que aquello que hasta entonces había formado parte de los operativos y entrenamientos se estaba convirtiendo en una realidad.

Durante el traslado hacia el sur, recordó también el clima que se vivía entre los soldados y las dificultades del viaje.

Una vez instaladas, las enfermeras realizaron tareas de triage, es decir, la clasificación de los heridos de acuerdo con la gravedad de cada caso. También participaron de las evacuaciones aeromédicas y de la comunicación con las familias.

Reynoso explicó que recibían pequeños papeles con información para poder comunicarse con los familiares de los soldados.

Una herida que también necesitó ser escuchada

La veterana también habló sobre las consecuencias personales que tuvo la experiencia de la guerra.

Contó que en 2010, después de atravesar un ACV, comenzó a revisar distintos aspectos de aquella historia y recordó un momento especialmente difícil en el que llegó a intentar quitarse la vida.

A partir de entonces comenzó un proceso de tratamiento y pudo poner en palabras parte de lo vivido.

En ese recorrido apareció una pregunta que atraviesa buena parte del reclamo de las veteranas por qué la historia de las enfermeras quedó durante tanto tiempo en segundo plano.

Reynoso planteó también si ese olvido estuvo relacionado con el hecho de ser mujeres, enfermeras o ambas cosas al mismo tiempo.

Memoria, soberanía y mujeres trabajadoras

La actividad buscó conectar la historia de Malvinas con una discusión más amplia sobre el lugar de las mujeres en la construcción de la sociedad argentina.

Morrone sostuvo que recuperar el trabajo de las primeras enfermeras argentinas permite también pensar en el acceso a derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la salud, y en la manera en que las mujeres contribuyeron históricamente al desarrollo del país.

El eje común entre las exposiciones fue la necesidad de sostener la memoria como una herramienta para comprender el pasado, pero también para discutir el presente.

A más de cuatro décadas de la Guerra de Malvinas, las historias de Alicia Reynoso, Estela Morales y de tantas otras mujeres que participaron del conflicto vuelven a poner sobre la mesa una pregunta todavía vigente: cuánto de esa historia quedó afuera de los relatos oficiales y cuánto falta todavía reconocer.

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