Estudiantes
Estudiantes jugó un partido inteligente en Brasil y empató con Bragantino
El Pincha se impuso táctica y técnicamente en Braganza, y volvió a dejar en claro que está protagonizando un proceso que da motivos para entusiasmarse.
Por Leonel Sánchez Alpino.
Nadie puede decir que los 0 a 0 no pueden ser partidazos, y una muestra de ellos fue el empate de Estudiantes está noche ante Red Bull Bragantino, en un cruce donde no faltaron emociones ni buen juego.
El conjunto de Domínguez sabía que se jugaba un porcentaje importante de la clasificación en su visita a Brasil, y lejos de salir a cuidar el empate, desde un primer momento dejó en claro que quería llevarse los tres puntos.
Durante los primeros 45 minutos, el Pincha presionó e incomodó al equipo brasileño, el cuál nuca pudo jugar cómodo, y cada vez que tuvo la pelota fue a búsqueda de ponerse en ventaja.
Con Boselli cómo faro en el área rival, la creatividad de Boselli, el pie de Zuqui, y la velocidad de Leo Godoy, Estudiantes impuso su ritmo, y tuvo, al menos, cuatro situaciones claritas para ponerse en ventaja (dos de Boselli, una de Benedetti y otra de Leo Godoy): todas encontraron una muy buena respuesta de Cleiton, el arquero local.
Abajo, la línea de cinco volvió a cerrar al arco, blindando al Pepi Sappa de los hábiles atacantes del conjunto local. Lollo, Nuñez y Romero, fueron garantía de seguridad, y cortaron los intentos ofensivos de Bragantino cuando el conjunto dirigido por Caixinha lograba recuperar el balón.
Un párrafo aparte merece el 7: el Principito fue puro sacrificio, y elevó el nivel del equipo con sus intervenciones. Fue, quizás, sue mejor partido desde que retornó al Club, y un dato no menor es que jugó los 90 minutos.
En el segundo tiempo, Domínguez debió cambiar de plan: Boselli se quedó en el banco tras sufrir un golpe en la nuca sobre el final de la primera mitad, y fue reemplazado por Mauro Méndez, una situación que llevo a que el equipo pierda su referencia de área y comience a jugar más de contra.
Los dos Mauros tienen características distintas: más allá de su calidad, Boselli se caracteriza por la potencia y la capacidad de jugar de espaldas al arco, mientras que Méndez es un jugador más bien frontal, que apuesta a su velocidad. Por lo que, en lugar de trasladar la pelota para asistir a su goleador, el Pincha apostó a acciones rápidas con Leo Godoy y Rollheiser acompañando al recién ingresado en ese propósito.
Dicha decisión táctica, y el desgaste lógico luego de 45 minutos en los que no bajo su intensidad, llevaron a que Estudiantes se pare en su campo y espere al local de una forma que no lo había hecho hasta ese momento.
Sin embargo, y a pesar de algunas situaciones que encontraron siempre una buena respuesta del Pepi Sappa, Bragantino no logró imponerse en el juego, y la apuesta de Domínguez volvió a mostrar resultados.
Tras los 15 minutos iniciales, el equipo brasileño fue perdiendo intensidad, a medida que no lograba sobrepasar a la defensa albirroja, que mantenía el orden, e incluso se mantenía firme ante los pies frescos de los delanteros que fueron ingresando en el complemento. Vale resaltar que Caixinha agotó los cambios, en una muestra de que no estaba conforme con el desempeño de su equipo.
El técnico de Estudiantes, en cambio, solo ajustó detalles, y al cambio obligado de Méndez por Boselli, le agregó el ingreso de Matías Godoy por un Benjamín Rollheiser que había hecho un gran desgaste. Pero dicha modificación fue recién a los 76 minutos.
Estudiantes se trae un muy bien punto de Brasil, que incluso pudo haber sido algo más. Partido a partido, el proyecto se continúa consolidando.