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Etiquetado frontal: especialistas de la UNLP advierten sobre los riesgos de una posible derogación de la ley

Etiquetado frontal: especialistas de la UNLP advierten sobre los riesgos de una posible derogación de la ley
Azul Peluso
14 Jun, 2026

Investigadoras y docentes de la Universidad Nacional de La Plata analizaron el debate abierto en torno a la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable y señalaron que eliminarla implicaría retroceder en materia de acceso a la información y prevención de enfermedades.

La posible derogación de la Ley N° 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Ley de Etiquetado Frontal, reabrió la discusión sobre el rol del Estado en materia de salud pública, el acceso a la información alimentaria y la regulación de la industria de los alimentos.

La normativa, sancionada en 2021, incorporó los octógonos negros de advertencia en alimentos y bebidas para informar sobre excesos de azúcares, sodio, grasas y calorías. Además, estableció restricciones a la publicidad dirigida a niños y adolescentes y promovió acciones de educación alimentaria en las escuelas.

Especialistas de la Universidad Nacional de La Plata señalaron que la ley surgió como respuesta al crecimiento del sobrepeso y la obesidad en Argentina. Según datos citados por las investigadoras, más del 60% de la población presenta exceso de peso, una situación asociada al aumento del consumo de productos ultraprocesados y al desarrollo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y afecciones cardiovasculares.

Un debate que excede a los octógonos

Las investigadoras María Eugenia Golzi y Nadia Florencia Nagai, de la UNLP, sostuvieron que el debate actual no se limita a los sellos de advertencia, sino que enfrenta dos modelos de política pública: uno orientado a la prevención sanitaria y otro enfocado en la desregulación económica.

En ese sentido, consideraron que la norma puede ser perfeccionada a partir de evidencia científica, pero advirtieron que eliminarla representaría un retroceso respecto de los avances logrados en materia de información nutricional.

Las especialistas destacaron que diversos estudios realizados en países que aplicaron sistemas similares, como Chile y México, demostraron que el etiquetado frontal facilita la identificación de productos con excesos de nutrientes críticos y contribuye a modificar los hábitos de compra. Además, citaron investigaciones realizadas en Argentina que observaron cambios en las decisiones de consumo a partir de la implementación de los sellos.

Qué implicaría la derogación

Por su parte, las licenciadas Ingrid Karpenko y Daiana Giuliano, docentes de Nutrición de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP, remarcaron que la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional no apunta a modificar aspectos puntuales de la ley, sino a eliminar herramientas centrales de la normativa vigente.

Entre las posibles consecuencias mencionaron la eliminación de los octógonos de advertencia, la flexibilización de las restricciones publicitarias dirigidas a niños y adolescentes, el retroceso en la regulación de entornos escolares saludables y el regreso a sistemas de información nutricional más complejos para los consumidores.

Las especialistas también señalaron que menos del 15% de la población comprende adecuadamente las tablas nutricionales tradicionales, por lo que consideraron que los sellos frontales constituyen una herramienta más accesible para la toma de decisiones alimentarias.

El rol de la salud pública

Las profesionales coincidieron en que el desafío actual pasa por revisar y mejorar aquellos aspectos de la ley que puedan resultar perfectibles, sin abandonar las herramientas destinadas a promover hábitos alimentarios saludables y prevenir enfermedades crónicas.

Asimismo, destacaron la necesidad de que cualquier modificación sea respaldada por evidencia científica y acompañada por políticas sostenidas de educación alimentaria para garantizar el acceso de la población a información clara sobre los productos que consume.

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