Entrevistas
Federico Savizki: "América Latina debe estar en las discusiones de los escenarios geopolíticos"
El autor del libro "Vómitos de nuestra emancipación latinoamericana" habló con este medio para reflejar las ideas que hay detrás de las páginas de su escrito.
Federico Savizki es Licenciado en Gestión e integrante del Grupo Bicentenario y autor del libro "Vómitos de nuestra emancipación latinoamericana", el cual muestra las ideas del escritor respecto a las reacciones de los pueblos frente a la violencia y la imposición.
Para el escritor, esas reacciones, referidas a "vómitos" en el libro, se han formado en expresiones políticas, filosóficas y espirituales. En tanto que esos desafíos a los América Latina se enfrenta, los considera como "mareos" que tienen como consecuencia esas reacciones porque "mareados nos tienen dominados".
-¿En que contexto el libro y que te llevó a definir los temas puntuales que analizas en tus reflexiones?
"El libro es una reedición. La primera publicación fue en 2015 en un contexto donde gobernaba el macrismo. La primera edición se presentó en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo donde hubo toda una compilación y reflexión que hice diez años atrás donde, sin la intención de escribir un libro, hago esas reflexiones políticas, espirituales y sociales de manera aislada que luego de ese tiempo me di cuenta que tenían un sentido común con la mirada política, algunas mas abstractas que otras, pero que apuntaban al lugar".
"El nombre del libro es porque desde un lugar sociológico y antropológico, la forma de escritura de esas reflexiones fueron impulsos. No es como las otras obras que escribí después en las cuales me senté a diagramarlas. En este caso fueron impulsos, como vómitos que necesitaba largar para poder sanar y ordenar las ideas, las teorías y demás".

-En tu narrativa, hablas de que América Latina "un sinfín de desafíos y contradicciones que marean a los pueblos" ¿Consideras que responde a una estrategia de los sectores del poder concentrado para avanzar en varios frentes al mismo tiempo y disminuir así la capacidad de respuesta del movimiento popular?
"Considero y creo fuertemente. Creo que hay dos modelos: uno que aspira a la construcción, la solidaridad, al entender que hay distintas voces, y hay otro que es un modelo de muerte y exterminio. El poder concentrado intenta tenernos mareados en diferentes niveles de profundidad. Por ejemplo, la dictadura de 1976 fue un Plan Cóndor, donde Latinoamérica estuvo dentro de un proceso militar sistematizado para hacer desaparecer dos generaciones en todo el continente. Eso estuvo en varios países y generó un golpe suficiente para generar un impacto cultural en lo creativo y lo filosófico".
-¿Cuál es hoy el principal desafío que enfrenta América Latina para recuperar capacidad de autonomía?
"Creo que se necesita generar instancias democráticas de participación e intercambio. Necesitamos que los presidentes se junten y planteen políticas de manera conjunta, pero no están dadas las condiciones. Entonces los pueblos deben juntarse para generar instancias de reflexión, formación y capacitación para mostrar un bloque unido en la teoría, en la proyección y desde abajo hacia arriba, que es como creo que se van a venir las nuevas formas de construcción porque los sistemas de representación, sea gobiernos o organizaciones, están teniendo ese problema de representación que hace a la escucha de sus propias poblaciones. Me parece que hay que trabajar fuertemente en eso para que América Latina sea unida desde las bases trabajadoras, artísticas y que los pueblos estén unidos. Con la intención de pensar un proyecto de industria estratégica para cuidar los recursos natural y pensar en un bloque comercial y unido desde América Latina hacia el mundo".

-¿De qué formas consideras que los pueblos pueden "vomitar" su respuesta de una forma efectiva?
"Creo que los vómitos, en términos sociológicos, es de la forma que sale. En términos fisiológicos, cuando uno se siente descompuesto, no esta pensando la forma de vomitar. El vomito es un impulso, algo que nace de adentro y que no se puede contener. En ese sentido es fundamental que hagamos ese ejercicio. Los vómitos salen de forma genuina, como por ejemplo los cacerolazos que surgen de forma espontanea en contra del DNU de Javier Milei. Esas son reacciones que hacen a la manifestación de un malestar social. La idea entonces es generar la mayor cantidad de anticuerpos para que nosotros no tengamos que vomitar, el tema es que cuando los gobiernos atentan contra el pueblo se generan todas estas instancias de reacción y estimulo para expulsar lo que uno tiene adentro y le hace muy mal".
-En un mundo donde aparecen nuevos protagonistas a nivel geopolítico ¿Cómo consideras que Argentina en particular y América Latina en general se tienen que invertir en ese escenario para conservar su autonomía?
"La autonomía de los pueblos se ejerce a partir de la valorización de esa autonomía. Cuando hay gobiernos que atientan contra ellos, esa autoridad de autonomía se pierde porque se empieza a ver otra historia y otros discursos contraproducentes con el proceso de mancipación de los pueblos, un concepto que maneja el titulo del libro. América Latina debe estar en las discusiones de los escenarios geopolíticos, Aliarse con esquemas de poder que le permitan empoderar la mirada estratégica, ponernos en el cuidado del medioambiente y la proyección, y donde la bienestar social y la educación sean una bandera de forma permanente apostando a la soberanía".