Política
Francos admitió que renunció por presiones sobre Milei tras las elecciones legislativas
Guillermo Francos rompió el silencio y reconoció que su salida de la Jefatura de Gabinete no fue un movimiento aislado, sino que se dio en medio de fuertes tensiones internas en el Gobierno de Javier Milei después de las elecciones legislativas.
El exfuncionario contó que el Presidente enfrentaba “presiones de distintos tipos” para cambiar nombres en el gabinete y que, frente a ese escenario, decidió dar un paso al costado.
En declaraciones a radio Mitre, Francos relató que mantuvo una conversación directa con Milei luego de los comicios, donde notó que al mandatario “le estaba costando” tomar decisiones sobre la reconfiguración del equipo de gobierno. En ese contexto, sostuvo que el Presidente recibía reclamos y demandas desde distintos sectores para mover piezas en el gabinete, lo que terminó generando un clima de tensión hacia el interior de la Casa Rosada.
“Yo le dije que tenía mi renuncia a disposición y se la presenté”, contó Francos, al explicar que no quería convertirse en un “estorbo” en medio del reacomodamiento político. Definió su salida como “una cuestión de razonabilidad”, al considerar que lo más útil era dejarle margen a Milei para reorganizar su círculo de confianza y avanzar con un equipo “coordinado” y alineado con la nueva etapa pos electoral.
El ex jefe de Gabinete aseguró que, pese a la renuncia, no hubo ruptura personal con el Presidente. “No guardo rencores, me voy mucho más agradecido”, señaló, al tiempo que destacó la oportunidad que tuvo de ocupar un rol central en la gestión. Sin embargo, admitió que en la previa a su dimisión sintió el impacto de una “campañita mediática” en su contra, que terminó de erosionar su posición dentro del oficialismo.
La salida de Francos se produce después de meses en los que fue una de las caras visibles del Gobierno, articulando con gobernadores, legisladores y distintos actores políticos. Su renuncia, oficializada en medio del debate por el nuevo escenario legislativo y las presiones para rediseñar el gabinete, se lee como una señal más de las dificultades internas del oficialismo para estabilizar su estructura de poder tras las elecciones.
En su lugar, el Gobierno decidió que Manuel Adorni asuma la Jefatura de Gabinete, en un movimiento que busca reforzar el núcleo duro de confianza del Presidente y cerrar filas frente a las exigencias políticas y económicas de la nueva etapa.