Sociedad
Gen argentino: descubren un linaje único de hace 8.500 años
Científicos del CONICET y de la Universidad de Harvard identificaron una línea genética exclusiva del centro del país, presente aún en la población actual. El hallazgo marca un hito en los estudios sobre el origen de los pueblos sudamericanos.
Un equipo de investigadores del CONICET, en colaboración con la Universidad de Harvard, descubrió un linaje genético único en Argentina con una continuidad de más de 8.500 años. El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature, revela que las poblaciones originarias del centro del país no fueron reemplazadas, sino que evolucionaron y se mestizaron a lo largo de los milenios.
El estudio se basó en el análisis de 344 muestras provenientes de 133 sitios arqueológicos de Córdoba, el noroeste, noreste y este del territorio argentino. Los resultados evidencian una continuidad genética excepcional en comparación con otras regiones del mundo donde los reemplazos poblacionales fueron más frecuentes.
Tres migraciones clave en la historia genética argentina
Los científicos determinaron que este linaje ancestral participó en tres grandes movimientos migratorios que moldearon la diversidad genética del país:
Hacia el noroeste: donde se produjo una mezcla andina, vinculada con las culturas prehispánicas de esa región.
Hacia la pampa: donde se estableció la ancestría principal hace unos 800 años, base genética que perdura hasta hoy.
Hacia el Gran Chaco: donde se integró una mezcla amazónica, evidenciando conexiones entre distintas zonas del continente.
Según el estudio, esta continuidad demuestra que las comunidades locales resistieron los cambios climáticos, ambientales y sociales que afectaron a Sudamérica durante miles de años, manteniendo su identidad genética sin desaparecer.
Un hallazgo con valor histórico y científico
El trabajo, liderado por especialistas del Instituto de Antropología de Córdoba (IDACOR-CONICET) y del Laboratorio de Paleogenética de Harvard, aporta una nueva mirada sobre el pasado biológico del país.
Los investigadores sostienen que este linaje constituye una pieza clave para comprender la historia evolutiva y cultural de las poblaciones argentinas y sus conexiones con el resto de América.
El descubrimiento no solo aporta datos sobre el origen genético de los pueblos del actual territorio argentino, sino que refuerza la idea de una identidad biológica y cultural profundamente arraigada que aún persiste en las generaciones actuales.