Punto capital
Hubo vigilia en el kilómetro cero del universo ricotero: la sala platense que los vio nacer
El pueblo ricotero realizó una vigilia con velas, fotos y canciones frente al edificio donde funcionó el Teatro Lozano, en calle 11 entre 45 y 46. El lugar es recordado por haber sido uno de los escenarios de las primeras formaciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Mientras la noticia del fallecimiento de Carlos “Indio” Solari generaba homenajes en distintos puntos del país, en La Plata la despedida encontró un punto de reunión cargado de simbolismo: el histórico edificio donde funcionó el Teatro Lozano, sobre calle 11 entre 45 y 46.
Allí, entre la tarde del viernes y la madrugada de este sábado, decenas de fanáticos se acercaron con velas, fotos y banderas para realizar una vigilia espontánea en homenaje al líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En paralelo miles de personas se congregaron en la tradicional esquina de 7 y 50 al ritmo de sus canciones, en un gran "recital" improvisado en su honor.
El antiguo Teatro Lozano no fue elegido al azar, ya que forma parte de la memoria fundacional del universo ricotero en La Plata, dado que en sus escenarios se presentaron algunas de las primeras formaciones de la banda durante los años setenta, cuando el grupo todavía era una experiencia artística en construcción dentro del circuito cultural alternativo de la ciudad.
Con el correr de las horas, la vereda del edificio se transformó en un espacio de encuentro marcado por el recuerdo, las canciones y el silencio compartido. En medio de la emoción, los seguidores del Indio reconstruyeron allí una postal que remite a los orígenes de una de las bandas más influyentes del rock argentino.
La vigilia se extendió hasta la madrugada, en un clima que combinó tristeza y homenaje, con la certeza de que ese rincón de La Plata forma parte de la historia grande del fenómeno ricotero.
Más allá del paso del tiempo y de los cambios en la ciudad, el Teatro Lozano permanece en el recuerdo de los fanáticos como uno de los escenarios donde comenzó a gestarse una identidad musical y cultural que, décadas después, seguiría convocando multitudes en todo el país.