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La histórica cadena Garbarino quebró y avanza la liquidación de sus activos

La histórica cadena Garbarino quebró y avanza la liquidación de sus activos
Facundo Benitez
06 Mar, 2026

La histórica cadena Garbarino fue declarada en quiebra por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, que dio por fracasado el intento de rescate de la empresa y ordenó avanzar con el proceso falencial. La resolución fue firmada el 4 de marzo por el juez Fernando D’Alessandro, quien consideró que ya no había condiciones para sostener el concurso preventivo iniciado en 2021.

La caída termina de sellar el final de una marca que durante años fue una referencia en la venta de electrodomésticos en la Argentina. En su etapa de mayor expansión, Garbarino llegó a tener más de 200 sucursales y alrededor de 4.500 a 5.000 empleados. Antes de la quiebra, en cambio, apenas conservaba tres locales operativos y 18 trabajadores.

Por qué la Justicia decretó la quiebra

El expediente avanzó hacia la quiebra después de que la compañía no lograra reunir las mayorías necesarias entre los acreedores para aprobar un acuerdo de reestructuración. Tampoco prosperó la instancia de cramdown, el mecanismo previsto para que terceros puedan presentar una propuesta y quedarse con la empresa para continuar su operación.

En ese tramo del proceso, la única firma anotada en el registro de salvataje fue Vlinder, pero finalmente no presentó una oferta formal. Ante la ausencia de un plan viable, el tribunal aplicó lo previsto en los artículos 48 y 77 de la Ley de Concursos y Quiebras y abrió el proceso de quiebra.

Qué pasa ahora con la empresa

Con la quiebra ya decretada, Garbarino queda desapoderada de la administración de sus bienes y el manejo del patrimonio pasa a la sindicatura designada por el tribunal, que tendrá la tarea de identificar activos y avanzar con la liquidación para intentar cubrir parte de las deudas con los acreedores.

El cuadro de situación también incluye miles de juicios laborales pendientes, que siguen sumándose al expediente y reflejan la profundidad de la crisis que arrastraba la empresa desde hace años.

Un cierre que excede a una marca

La quiebra de Garbarino no es solo la caída de una firma conocida. También expone el deterioro de un gigante del retail argentino que no logró recomponerse pese al concurso preventivo, el intento de salvataje y los años de negociaciones judiciales. El fallo cierra así uno de los procesos empresariales más simbólicos de los últimos tiempos en el país.

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