Estudiantes
La revolución que Verón proyecta para el futbol argentino
El presidente del Pincha plantea una tercera vía, lejos de los dogmas. Un modelo argentino que permita la llegada de capitales extranjeros, pero con clubes en manos de los socios.
Por Leonel Sánchez Alpino.
En los últimos días las bases pincharratas se movieron, la ‘Bruja’ junto a Martín Gorostegui, y a otros protagonistas del día a día institucional, vienen compartiendo, parrilla mediante, encuentros con hinchas y socios para explicar su visión a futuro y escuchar de los presentes que esperan del Pincha para los próximos años. Hasta el momento, ya se realizaron dos encuentros y hay muchos más en agenda.
En dichos encuentros, Verón es claro: “Lo que se hizo ya está consolidado, la meta ahora es convertir a Estudiantes en el tercer grande”. Dentro de los objetivos concretos, está potenciar el protagonismo de la institución en las competiciones internacionales, además de sostener un plan de infraestructura para todas las disciplinas y solidificar el rol social.
En un contexto donde el debate sobre el financiamiento de los clubes se reduce a eslóganes simplistas y posiciones polarizadas, la propuesta de Juan Sebastián Verón para Estudiantes en particular, y el futbol argentino en general, emerge como una alternativa que se diferencia de los modelos en pugna. En lugar de adherir al modelo de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que impera en el fútbol europeo, el presidente albirrojo plantea una opción innovadora: el ingreso de capitales privados como socios del Club y no como dueños.
El ejemplo del Pincha como modelo para el resto del fútbol argentino
El modelo mixto sobre el que se está trabajando, no contempla vender ni el 1% de la institución. No se va a ir a un esquema como el alemán, en el cual los clubes son 51% de los socios y 49% de una o más empresas. Estudiantes va a seguir siendo 100% de los socios. Y desde la autonomía que brinda tener las cuentas ordenadas, un proyecto serio y ser confiable para un potencial inversor, sumado a lo que representa el Pincha para el fútbol argentino, se buscará sellar un acuerdo de igual a igual con una empresa para potenciar el desarrollo del fútbol profesional.
Es decir que el acuerdo se va a circunscribir solo a ese aspecto: el fútbol. Atrayendo una inversión que permita ampliar la infraestructura (tanto en el estadio como en el country, y pensar también en nuevos predios), que permita multiplicar la captación de jugadores y el acceso a tecnología de punta para modernizar la formación de las juveniles, y tener más recursos disponibles para competir en el mercado y reforzar el plantel con jerarquía. Una alianza a largo plazo con un privado, que se acerqué a hacer un negocio en conjunto con el club, y logre ingresos a través del porcentaje de futuras ventas, con parte de la recaudación de partidos y de eventos, incorporando el naming al estadio, con la venta de merchandising y parte de los premios por las conquistas deportivas, por poner ejemplos concretos.
El patrimonio de la institución no va a entrar en la negociación, y continuará, en su totalidad, en manos de Estudiantes, es decir, de los socios.
Con dicha articulación, Verón proyecta construir los codos y el techo del Hirschi, mejorar el campo de juego y potenciar la infraestructura del Club para consolidar el semillero. Además, se apuesta a utilizar parte de lo invertido para fortalecer los deportes amateurs y consolidar la parte social, con proyectos ambiciosos para llevar atención de la salud a los barrios y potenciar una de los grandes orgullosos de la institución: el compromiso con la educación.
Para entender porque se apunta a cerrar un acuerdo de estás características con un socio estratégico de la órbita privada, es necesario comprender cómo se sustenta la institución hoy
- Bajo el esquema actual, el canon percibido por los derechos de televisación rondan solo el 13% de los ingresos (el reparto en Argentina es muy inferior al que perciben, por ejemplo, los equipos brasileños por participar en las mismas competiciones)
- Los ingresos por ganar la Copa de la Liga fueron irrisorios en comparación al resto del fútbol sudamericano: la Conmebol le otorgó a Estudiantes USD 500.000, mientras que la AFA sólo se comprometió a repartir el 70% de lo recaudado en los tres partidos que la institución jugó en la instancia definitoria: es decir, cuartos vs. Barracas en la cancha de Platense, semis vs. Boca en el Kempes y final vs. Vélez en Santiago del Estero. Sin embargo, dicho porcentaje aludía al bruto, ya que si vamos al neto fue mucho menos, por citar un ejemplo: contra Boca se recaudaron más de USD 700.000, y a Estudiantes le quedaron menos de USD 200.000, al igual que en la final. En comparación, el campeón de la Copa de Brasil obtiene 13,8 millones de dólares, y la liga mexicana otorga 4 millones.
- Casi el 40% de los ingresos del Club se componen de las cuotas sociales y deportivas. En un contexto económico inviable, en el que la sociedad no puede afrontar más gastos, no es una salida aumentar esta carga sobre el bolsillo del hincha
- La infraestructura del Club llegó a su techo. No es posible ni deseable aumentar las cuotas pero tampoco se puede aumentar la masa societaria porque la contraprestación que Estudiantes le garantiza esta en su tope, por lo que hoy está quedando gente por fuera
- Las instalaciones destinadas a la formación de los juveniles, para ampliar y potenciar el semillero y así agregar valor en la generación de futbolistas, también llegaron a un máximo. Por lo que se necesitan inversiones para garantizar una jerarquización de futuras ventas.

Este es el diagnóstico actual de la situación del Club, y el motivo por el cual Juan Sebastián Verón señala la necesidad de innovar en las formas de financiamiento, trasladando al fútbol profesional un modelo que ya es exitoso en otras áreas de la institución: cómo ejemplo, la creación de Ruge junto a Mateu Sports o la asociación con Experiencia Fútbol en UNO.
Por lo tanto, lejos de algún tipo de gerenciamiento privado o SAD, la apuesta es sumar un nuevo socio estratégico sin perder autonomía, ni modificar el estatuto. Se busca un Club con más gente adentro, que sirva cómo modelo para el fútbol argentino y jerarquice a la ciudad como un distrito que va a disputar protagonismo.