Internacional

La UNLP advierte que el calentamiento global avanza a una velocidad sin precedentes

La UNLP advierte que el calentamiento global avanza a una velocidad sin precedentes
Azul Peluso
08 Jun, 2026

Especialistas e investigadores de la Universidad Nacional de La Plata alertaron sobre el acelerado aumento de la temperatura global y remarcaron que las decisiones que se tomen durante esta década serán fundamentales para evitar consecuencias aún más severas en el futuro.

En el marco del Día Mundial del Ambiente, que este año se conmemoró bajo el lema “Por el clima YA”, especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) analizaron el avance del cambio climático y advirtieron que el calentamiento global continúa acelerándose a un ritmo sin precedentes.

Según explicó la doctora en Ciencias de la Atmósfera Josefina Blázquez, docente de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP, la temperatura media global ya aumentó aproximadamente 1,2°C respecto de la era preindustrial. Aunque la cifra pueda parecer reducida, sus efectos ya se reflejan en fenómenos extremos cada vez más frecuentes e intensos.

Sequías prolongadas, lluvias torrenciales, inundaciones, incendios forestales y olas de calor récord forman parte de un escenario que dejó de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad cotidiana en distintas regiones del planeta.

Un calentamiento cada vez más acelerado

De acuerdo con los datos analizados por la especialista, desde mediados del siglo pasado la temperatura global mantiene una tendencia sostenida al alza. Sin embargo, en los últimos años el proceso se aceleró significativamente: mientras décadas atrás el aumento era de 0,06°C por década, actualmente alcanza los 0,36°C por década.

Además, los años 2023, 2024 y 2025 quedaron registrados entre los más cálidos de la historia reciente.

Los investigadores remarcan que el cambio climático no implica únicamente temperaturas más elevadas. También se observan modificaciones en los regímenes de precipitaciones, la humedad, los vientos, el nivel del mar y la cantidad de hielo en distintas regiones del mundo.

El debate sobre las causas y las desigualdades

Por su parte, la magíster María Inés Botana y el especialista Edgardo Salaverry, investigadores del Centro de Investigaciones Geográficas (CIG) y del Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales (IdIHCS), dependiente de la UNLP y el CONICET, plantearon una mirada crítica sobre el fenómeno.

Los especialistas sostienen que el cambio climático debe analizarse no solo desde una perspectiva ambiental, sino también social y territorial. En ese sentido, consideran que sus consecuencias impactan de manera desigual sobre las poblaciones más vulnerables y profundizan problemáticas preexistentes.

Según explicaron, los costos ambientales y sociales derivados del calentamiento global suelen recaer con mayor fuerza sobre los territorios con menos recursos, mientras que las principales responsabilidades históricas de las emisiones corresponden a los grandes centros económicos mundiales.

El límite de 1,5°C que preocupa a la comunidad científica

Los investigadores recordaron que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) considera fundamental evitar que el calentamiento global supere los 1,5°C respecto de los niveles preindustriales.

Cruzar ese umbral podría provocar eventos climáticos extremos más frecuentes, prolongados e intensos, además de acelerar el aumento del nivel del mar, incrementar los incendios forestales y afectar seriamente la biodiversidad.

También crecerían los riesgos sanitarios, con una posible expansión de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, favorecida por las nuevas condiciones climáticas.

¿Todavía hay margen para actuar?

A pesar del escenario preocupante, los especialistas de la UNLP sostienen que aún es posible reducir los impactos más graves del cambio climático mediante acciones de mitigación y adaptación.

Entre las medidas señaladas aparecen la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el avance de energías renovables, la reforestación, la transformación de los sistemas productivos y la promoción de políticas de movilidad sostenible.

Al mismo tiempo, remarcan la necesidad de adaptar ciudades e infraestructuras a un contexto climático diferente, fortaleciendo sistemas de salud, gestión del agua y mecanismos de alerta temprana frente a eventos extremos.

Comentarios