Internacional
La UNLP puso el foco en la inteligencia artificial y su impacto en el Sur Global
Académicos de Argentina y China participaron de un conversatorio organizado por el Centro de Estudios Chinos del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP y un grupo de trabajo de Clacso. El encuentro abordó el desarrollo de la inteligencia artificial, su regulación, los derechos humanos y las desigualdades tecnológicas, con especial atención a los desafíos y oportunidades para los países del Sur Global.
La inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales ejes de discusión sobre el futuro económico, productivo y social, y la Universidad Nacional de La Plata fue escenario de un nuevo debate académico sobre sus implicancias a nivel internacional. El encuentro reunió de manera virtual a especialistas de Argentina y China para analizar el avance de esta tecnología y discutir cómo pueden los países del Sur Global participar de manera activa en su desarrollo.
La actividad se realizó bajo el título “La inteligencia artificial en el mapa del poder mundial. Perspectivas desde China sobre gobernanza, derechos y desarrollo” y fue organizada por el Grupo de Trabajo de China y el mapa del poder mundial de Clacso junto con el Centro de Estudios Chinos (CeChino) del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP.
Del conversatorio participaron las académicas Tang Yingxia, de la Universidad de Nankai, y Wang Cuiwen, del Instituto de Tecnología de Beijing. Por la Argentina expusieron María Francesca Staiano, coordinadora del CeChino, y Gabriel Merino, coordinador del Grupo de Trabajo de Clacso sobre China.
La inteligencia artificial como herramienta para el desarrollo
Uno de los principales ejes del encuentro estuvo relacionado con la manera en que China concibe el desarrollo de la inteligencia artificial y su utilización en distintos ámbitos de la sociedad. En particular, se puso sobre la mesa la posibilidad de orientar estas tecnologías hacia objetivos vinculados con el desarrollo humano, el bienestar social y la reducción de las brechas tecnológicas.
En ese marco, Staiano abordó el concepto de “AI for Good”, una perspectiva que plantea la utilización de la inteligencia artificial para generar beneficios sociales y que, según lo discutido durante el encuentro, también puede trasladarse al ámbito de la cooperación internacional.
La coordinadora del Centro de Estudios Chinos planteó la posibilidad de considerar a la IA como un bien público internacional, especialmente a partir de mecanismos que permitan ampliar el acceso a sus beneficios y evitar que las capacidades tecnológicas queden concentradas en determinados actores, países o empresas.
Como ejemplo, mencionó una experiencia de cooperación entre China y Brasil orientada a incorporar nuevas tecnologías en la agricultura familiar de regiones semiáridas brasileñas. El caso fue presentado como una muestra de las posibilidades que puede ofrecer la cooperación tecnológica para mejorar procesos productivos concretos.
El modelo chino y la transformación tecnológica
Por su parte, Gabriel Merino analizó la inteligencia artificial como parte de una transformación tecnológico-productiva de carácter estructural y destacó el crecimiento de China dentro de este proceso.
El investigador vinculó el desarrollo de las capacidades chinas en IA con factores como la posibilidad de escalar tecnologías, reducir costos y acelerar los procesos de innovación. También destacó el papel que, según su exposición, tiene la planificación estratégica y la articulación entre los sectores público, privado y mixto.
La discusión permitió abordar así la inteligencia artificial no solamente como una innovación tecnológica, sino también como un componente de las transformaciones económicas y productivas que pueden modificar las relaciones de poder entre países.
Gobernanza, derechos humanos y brecha digital
Otro de los ejes centrales del conversatorio fue la necesidad de discutir cómo regular el desarrollo y la utilización de sistemas de inteligencia artificial. En ese punto aparecieron preguntas relacionadas con el alcance que deberían tener los mecanismos de control, el lugar de la decisión humana y los riesgos derivados de una eventual concentración de capacidades tecnológicas.
También se planteó la necesidad de analizar el impacto de la IA sobre la distribución internacional de las capacidades tecnológicas. Una de las preocupaciones señaladas durante el encuentro fue evitar que el desarrollo de estas herramientas quede concentrado en un número reducido de empresas o países.
Desde esta perspectiva, los participantes señalaron la importancia de que los países latinoamericanos desarrollen capacidades propias y analicen alternativas como los modelos abiertos y la cooperación tecnológica con China y otros países emergentes.
La mirada del Sur Global
Para Staiano, uno de los principales aportes del encuentro estuvo precisamente en incorporar perspectivas que permitan ampliar el debate sobre inteligencia artificial más allá de los centros tradicionales de desarrollo tecnológico.
La académica vinculó la discusión sobre IA con cuestiones como los derechos humanos, las desigualdades digitales, la brecha tecnológica y las transformaciones del poder mundial, planteando que el avance de estas herramientas también puede profundizar desequilibrios existentes si su desarrollo y acceso no son acompañados por políticas de cooperación y mecanismos de gobernanza.
En ese sentido, el encuentro organizado con participación del CeChino de la UNLP buscó abrir un espacio de intercambio entre investigadores argentinos y chinos para analizar los desafíos que plantea una tecnología que atraviesa cada vez más áreas de la economía y la vida cotidiana.
La propuesta también puso en primer plano la necesidad de generar espacios académicos de discusión sobre inteligencia artificial desde América Latina y China, incorporando las particularidades y necesidades de los países que forman parte del Sur Global.