Punto capital
Las expensas impagas llegan al 20% y crece la preocupación en los consorcios
La morosidad en el pago de expensas ya ronda el 20% en La Plata y empezó a encender alarmas en los consorcios, donde cada atraso complica la administración cotidiana y pone en tensión el funcionamiento general de los edificios.
Aunque desde el sector aseguran que se trata de un nivel que suele repetirse en contextos económicos adversos, la preocupación crece porque el problema no solo impacta sobre quienes adeudan, sino también sobre los vecinos que están al día y terminan absorbiendo parte de las dificultades financieras.
De acuerdo con administradores de consorcios de la ciudad, este nivel de mora también se replica en otros grandes centros urbanos del país, como Córdoba, Rosario, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires. En La Plata, explican que una parte del fenómeno tiene que ver con la estacionalidad de los primeros meses del año, cuando muchos estudiantes no pagan las expensas de enero y febrero o algunas familias postergan los vencimientos por vacaciones y otros gastos.
Sin embargo, más allá de esa explicación, el escenario sigue siendo delicado. En distintos edificios ya advierten que la acumulación de deuda puede generar problemas para afrontar gastos comunes esenciales, desde servicios básicos hasta mantenimiento, limpieza o reparaciones. En ese marco, la morosidad deja de ser un problema individual y pasa a afectar el equilibrio financiero de todo el consorcio.
El peso de las expensas también ayuda a entender el problema. En La Plata, un departamento de un dormitorio, sin amenities ni servicios extra como seguridad privada, hoy paga entre 90.000 y 100.000 pesos mensuales. En unidades de dos dormitorios, los valores se ubican entre 140.000 y 150.000 pesos, mientras que en los de tres ambientes las expensas llegan cómodamente a los 200.000 pesos y, en algunos casos, incluso superan esa cifra.
Ese aumento sostenido en los costos aparece como uno de los factores centrales detrás del crecimiento de la mora. Según plataformas especializadas en la actualidad de los consorcios, las expensas subieron en el último año a un ritmo superior al de la inflación, un dato que terminó golpeando de lleno el bolsillo de propietarios e inquilinos. Esa presión, sumada al contexto económico general, empujó un incremento en los atrasos y en la dificultad para sostener los pagos al día.