Gimnasia
Leandro, Mariano: los entendemos
Gimnasia dejó escapar puntos ante Defensa y Justicia debido a la falta de contundencia pero sobre todo por no tener jugadores con experiencia en el banco para el recambio. El plantel corto es una realidad que debe ser afrontada, y para eso están los pibes, los que aún no tuvieron los minutos que los partidos solicitaron.
Por Tomás Torti.
“Tenemos un plantel corto” sentenciaron Mariano Messera y Leandro Martini en conferencia de prensa cuando el mercado de pases terminó. No es noticia el hecho de que la dirigencia no les haya traído los jugadores que pidieron, y eso hoy les pasa factura. Otra vez Gimnasia dejó escapar puntos que podrían haberse cuidado si se hacían los cambios necesarios en el partido.
La dupla pone lo mejor en cancha y tiene lo necesario para formar un once con jerarquía y experiencia. Ayer, en el empate 1 a 1 ante Defensa y Justicia, Víctor Ayala y Brahian Aleman jugaron un gran encuentro, en especial el uruguayo que hoy es el eje del equipo. Esto sumado a un Lucas Barrios que, muy de a poco, se acomodó en el equipo y cumple con su trabajo.
Pero estos jugadores, con el correr de los minutos y al haber hecho un gran desgaste como el partido lo demandó, pasados los 15 minutos del segundo tiempo, ya no aportaron eso que necesita el equipo. A partir de eso, el Lobo dejó venir a Defensa y sufrió el gol del empate.
Era muy notorio que se necesitaban piernas nuevas en mitad de cancha que permitieran cortar el juego de Defensa, pero ¿Quién estaba en el banco para cumplir esas funciones? Ignacio Miramon, juvenil categoría 2003, y Antonio Napolitano, categoría 99.
Y si, para Mariano Messera y Leandro Martini podría ser un error mandar a la cancha a jugadores tan jóvenes y que sólo tuvieron unos escasos minutos en Primera, en un partido muy caliente y en el que el resultado estaba en juego. Pero, ante la dura realidad de no tener recambios, ¿Deben seguir preservando a los juveniles o darles la oportunidad por la que se prepararon toda su vida?
Nadie sabe que podría pasar, pero lo que todo el mundo Gimnasia desea es que les vaya bien a los pibes. Como está ocurriendo con Matías Miranda, que es uno de los jugadores más recientes que se metió en el equipo, se encuentra en un gran presente y cumple con lo que pide el equipo.
El deseo de todo hincha del Lobo es que a la dupla le vaya bien, pero si siguen cuidando de esta manera a los pibes (que es directamente no ponerlos en cancha, como si estuviera prohibido) estas situaciones continuarán apareciendo y es hora de ponerle un freno.
Nadie espera que Miramon entre y sea una muralla en mitad de cancha, ni que Napolitano gambetée tres jugadores y ponga una asistencia, o que Ivo Mammini, también categoría 2003, entre y haga tres goles. No, simplemente que estén ordenados y cubran espacios. Que corran lo que sea necesario para reforzar la defensa y alejar la pelota del arco de Rodrigo Rey. Todo lo que no ocurrió ante el Halcón, porque se notaba una merma física producto del gran desgaste.
Leandro, Mariano, los entendemos. Están en una situación que ningún DT querría estar. Porque no es sólo el riesgo de “quemar” pibes, sino sus pibes. Los que ustedes entrenaron y prepararon. Pero la realidad debe ser enfrentada con sus mejores armas, y estos chicos, que prometen y mucho, deben enfrentarse al duro desafío de jugar en Primera.