Política

Milei contra los “nuevos enemigos” en el acto por San Martin

Milei contra los “nuevos enemigos” en el acto por San Martin
Luciano Neder
18 Ago, 2026

A 176 años del paso a la inmortalidad del General San Martín, el Presidente retomó su agenda pública con un discurso cargado de definiciones políticas. Defendió el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, reivindicó la “batalla cultural” y volvió a cuestionar el crecimiento del Estado.

El presidente Javier Milei retomó este lunes su agenda pública al encabezar el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín. Frente al Monumento al Libertador, en Plaza San Martín, el mandatario aprovechó el homenaje para profundizar algunos de los principales ejes de su discurso político.

Milei reivindicó las ideas de libertad asociadas a San Martín, cuestionó la expansión del Estado y advirtió sobre lo que definió como un nuevo conjunto de “enemigos internos y externos” que, según sostuvo, amenazan el rumbo que pretende imprimirle al país.

En el inicio de su discurso, el Presidente destacó el papel de San Martín en el proceso independentista y recuperó una de sus frases más conocidas: “Seamos libres que lo demás no importa nada”.

Milei sostuvo que el Libertador no actuó movido por una ambición personal de poder, sino por una concepción de libertad y justicia. También planteó que la verdadera dimensión de un libertador se encuentra en su capacidad de abandonar el poder una vez cumplida su misión.

“La libertad es un derecho natural, pero también una conquista”, afirmó.

El mandatario utilizó luego la figura histórica de San Martín para establecer un paralelismo con su propia concepción política.

Según Milei, los argentinos fueron perdiendo libertades vinculadas con el comercio, el emprendimiento, la posibilidad de proyectar un futuro y hasta la capacidad de cuestionar a quienes ejercen el poder.

Para el Presidente, ese proceso fue consecuencia de décadas de expansión de un “Estado gigante”.En ese marco, volvió a reivindicar la llamada “batalla cultural”, uno de los conceptos centrales de su discurso político, como una herramienta para enfrentar las ideas que considera contrarias a la libertad.

Otro de los ejes del discurso fue la defensa de unas Fuerzas Armadas con mayores capacidades.Milei afirmó que la Argentina necesita policías y Fuerzas Armadas “bien equipadas”, al tiempo que planteó la necesidad de recuperar una política activa de protección de las fronteras.

La definición se produjo dentro de un planteo más amplio sobre la política exterior y de seguridad nacional.

El Presidente sostuvo que Argentina debe elegir correctamente sus alianzas geopolíticas, combatir el terrorismo y ubicarse “siempre del lado de la democracia”.

Hacia el final de su discurso, Milei volvió a utilizar uno de los argumentos que forman parte de su narrativa política: la confrontación entre el modelo que propone su gobierno y lo que considera el fracaso de las administraciones anteriores.

Reconoció que “Argentina todavía no es el país más libre del mundo”, aunque aseguró que puede llegar a serlo.

En esa línea, advirtió que existen sectores que pretenden regresar al pasado y sostuvo que durante los gobiernos anteriores una mayoría de argentinos se empobreció mientras una minoría obtuvo importantes beneficios.

“No hay un pasado al que volver”, afirmó.

El tramo más político del discurso llegó cuando Milei habló de un “nuevo conjunto de enemigos internos y externos”.

El Presidente vinculó ese escenario con los desafíos que, según su visión, enfrenta actualmente la Argentina: la protección de las fronteras, las alianzas internacionales, la lucha contra el terrorismo y la defensa de la democracia.

La referencia le permitió cerrar el homenaje trasladando la figura de San Martín al presente y apropiando su legado con el proyecto político de su gobierno.

Comentarios