Política
Milei volvió a amenazar al país: “Si no ganamos, nos estamos suicidando como sociedad”
El Presidente habló en la cumbre “Vientos de Cambio”, organizada por sectores libertarios, y defendió su programa económico pese al impacto del ajuste. Aseguró que no modificará sus políticas fiscales y monetarias, reivindicó los resultados de su gestión y volvió a cuestionar con dureza a dirigentes opositores y periodistas.
El presidente Javier Gerardo Milei volvió a utilizar un discurso de odio y amenazas veladas para defender el rumbo de su Gobierno y justificar el programa de ajuste. Durante su participación en la cumbre libertaria “Vientos de Cambio”, realizada en el Hotel Sheraton, sostuvo que los argentinos deben atravesar un período de “sacrificio” para alcanzar la “libertad” y lanzó una advertencia en tono de campaña: “Si nosotros no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”.
Ante empresarios, dirigentes oficialistas y referentes académicos, Milei reconoció que la falta de resultados puede dificultar el respaldo a su gestión, aunque aseguró que no está dispuesto a modificar el rumbo económico para atender las consecuencias sociales de la recesión.
“Si no mostramos resultados, se hace difícil acompañar”, admitió el mandatario. Sin embargo, inmediatamente reivindicó el esfuerzo exigido por su administración y afirmó que la Argentina atraviesa “un milagro” producto del “resurgimiento” del país.
En esa línea, volvió a rechazar cualquier giro hacia políticas destinadas a amortiguar los efectos del ajuste. “Al populismo no se le gana con populismo”, sostuvo, antes de remarcar que no modificará sus políticas fiscales y monetarias.
“Nosotros proponemos un modelo que tiene incertidumbre, que tiene riesgos”, afirmó.
Aunque las próximas elecciones presidenciales todavía no están en el horizonte inmediato, el Presidente utilizó buena parte de su discurso para plantear el escenario político en términos de una disputa entre su modelo y el regreso al pasado.
“Ustedes pueden elegir entre el modelo del fracaso, con toda una pátina de sentimentalismo, o a una persona que habla como puede, que se come las eses, que usa lenguaje poco ortodoxo, pero tiene un montón de resultados”, expresó.
Y cerró con una definición que volvió a colocar la discusión política en términos de continuidad o retroceso: “Confío en los argentinos y creo que vamos a ganar”.
Milei también aprovechó el encuentro para destacar el avance de gobiernos de derecha en la región. “Cuando uno mira cómo ha mutado el color del mapa, se llena de esperanzas”, señaló.
En referencia a las elecciones que se desarrollarán en Brasil, y en medio de las tensiones diplomáticas entre ambos países, agregó que si “siguen evolucionando positivamente las cosas para la región”, octubre podría sumar “un país que ocupa mucho espacio en el continente” al giro político que reivindica.
El discurso comenzó con un tono relativamente moderado, pero rápidamente derivó en los habituales ataques del mandatario contra sus adversarios.
Milei cuestionó al “maldito kirchnerismo”, calificó de “orcos” a sus opositores y responsabilizó a distintos sectores por los problemas del mercado laboral. También apuntó contra empresarios y volvió a cuestionar a gobiernos anteriores.
Sobre Mauricio Macri, sostuvo que durante su administración “la economía cayó 3,9 por ciento” y afirmó que Alberto Fernández solamente había recuperado lo perdido durante el gobierno anterior.
Sin embargo, los principales cuestionamientos estuvieron dirigidos nuevamente hacia los medios de comunicación y los trabajadores de prensa.
El Presidente calificó a periodistas de “sucios”, “analfabetos”, “delincuentes” y “basuras con micrófono”. También habló de “sicarios” al cuestionar a quienes, según su interpretación, buscan ocultar los resultados económicos que atribuye a su gestión.
“Entiendo que me odien, pero les puedo dar argumentos adicionales para que me odien aún más”, desafió.
Sus declaraciones fueron acompañadas por aplausos de los asistentes.
Otro de los tramos del discurso estuvo dedicado al empleo. Milei reivindicó la reducción de trabajadores estatales y la reforma laboral impulsada por su administración.
“Están molestos porque el modelo no genera trabajo, pero echamos a más de 70 mil empleados públicos e hicimos la reforma laboral que era la más imposible”, afirmó.
Incluso sostuvo que su Gobierno consiguió avanzar en medidas que, según dijo, “ni siquiera pudieron hacer los gobiernos militares”.
El Presidente también rechazó las críticas vinculadas con la evolución de los salarios y aseguró que los ingresos de los trabajadores informales aumentaron por encima de la inflación. Para graficarlo, utilizó una de sus expresiones habituales y afirmó que los salarios informales “están volando como pedo de buzo”.
La exposición de Milei se produjo durante la cumbre “Vientos de Cambio”, organizada por la Fundación Libertad y Progreso, junto con la Reason Foundation y el Archbridge Institute, dos organizaciones estadounidenses vinculadas al pensamiento liberal y libertario.
El encuentro reunió durante dos jornadas a políticos, empresarios, académicos y referentes de distintos países de América Latina y Estados Unidos para analizar el avance de gobiernos de derecha en la región.
Entre los funcionarios argentinos estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el canciller Pablo Quirno y el diputado Santiago Santurio. También estuvo presente la ex canciller Diana Mondino. Karina Milei, en cambio, no participó del encuentro.
La organización había anunciado inicialmente la presencia del empresario tecnológico Peter Thiel para el cierre, pero finalmente canceló su participación. También se esperaba a la dirigente venezolana María Corina Machado, quien tampoco asistió.
Las entradas tenían un valor de 80 dólares para académicos y 650 dólares para el público general.
Milei, cerró su discurso con una nueva apelación agresiva, con tintes de amenaza a la continuidad de su proyecto político.
“Yo ya tengo mi futuro asegurado, voy a vivir de dar conferencias, pero esto lo estoy diciendo por el bien de los argentinos ¿Ustedes quieren volver al pasado? Okey, está en sus manos”.