Política
Milei y el Vaticano, en medio de una disputa protocolar antes de la llegada de León XIV a la Argentina
A una semana de la visita del Papa, la Cancillería habría realizado un pedido que generó incomodidad en la diplomacia vaticana: que Javier Milei lo salude dentro del avión y lo acompañe al descender. En paralelo, el Pontífice abrió su agenda para recibir a Victoria Villarruel y a otros dirigentes que el Gobierno no habría incluido en el protocolo oficial.
A siete días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista después de su paso por Uruguay, la relación entre el Gobierno de Javier Milei y el Vaticano atraviesa una inesperada tensión protocolar. Según informó el periodista Román Lejtman desde Roma, la Casa Rosada realizó un pedido que incomodó a la diplomacia papal, mientras que el Pontífice tomó decisiones sobre su agenda que no estaban en los planes del oficialismo.
El primer punto de conflicto está vinculado con la recepción del Papa en Aeroparque. El protocolo del Vaticano contemplaba que el Presidente lo esperara en la pista de aterrizaje. Sin embargo, desde la Cancillería habrían solicitado que Milei pudiera saludar a León XIV dentro del avión, descender junto a él por las escaleras y luego recibirlo formalmente en su despacho de la Casa Rosada.
La propuesta no habría sido aceptada por la diplomacia vaticana, que hasta el momento optó por mantener silencio sobre el planteo. El informe señala que otros mandatarios que recibirán al Pontífice durante la gira, como Yamandú Orsi en Montevideo y Keiko Fujimori en Lima, estarán presentes en la pista, pero no solicitaron ingresar al avión.
La situación de Victoria Villarruel y la decisión del Papa
Otro foco de tensión gira alrededor de la vicepresidenta Victoria Villarruel. De acuerdo con la información publicada, el Gobierno busca que no tenga una participación oficial durante la visita papal. Por el momento, no habría sido invitada al encuentro protocolar previsto en el Palacio Libertad, ni está contemplada una visita de León XIV al Congreso.
Villarruel, por su parte, habría solicitado una audiencia con el Papa, que podría concretarse en la Nunciatura Apostólica.
En ese contexto, León XIV habría decidido abrir espacios en su agenda para recibir a funcionarios y referentes que no fueron incluidos en el cronograma oficial del Gobierno. La decisión habría descolocado a la administración libertaria, que buscaba evitar que la vicepresidenta compartiera una fotografía con el Pontífice.
Según el artículo, el Papa pretende evitar que su visita se convierta en un escenario de confrontación entre las distintas facciones políticas argentinas.
La agenda de León XIV en Argentina
Más allá de las diferencias protocolares, el viaje del Papa tendrá una intensa actividad pastoral e institucional en distintos puntos del país. Durante su estadía, visitará el Cottolengo Don Orione y participará de celebraciones religiosas en Palermo, Luján y la ciudad de Córdoba.
También tiene previsto reunirse con sindicalistas, empresarios y referentes sociales, además de encabezar una Vigilia de Oración con jóvenes en el Monumento a los Españoles.
En contraste con esa agenda, las actividades de carácter oficial estarán concentradas en una recepción en la Casa Rosada y un encuentro con representantes del establishment argentino en el Palacio Libertad, el antiguo Centro Cultural Kirchner.
Las diferencias ideológicas entre Milei y León XIV
La visita también pondrá en escena las distintas miradas del Presidente y del Papa sobre cuestiones centrales de la realidad argentina, como el papel del Estado, la educación, la pobreza y las consecuencias de los programas de ajuste.
El artículo señala que una referencia para comprender el pensamiento de León XIV es su exhortación apostólica Dilexi te, en la que aborda la situación de los sectores más vulnerables y cuestiona los modelos económicos que, pese a generar crecimiento, no garantizan un desarrollo humano integral.
En uno de sus pasajes, el documento advierte que algunas reglas económicas pueden resultar eficaces para impulsar el crecimiento, pero no necesariamente para mejorar las condiciones de vida de toda la población. También plantea que el aumento de la riqueza puede convivir con mayores niveles de desigualdad y la aparición de nuevas formas de pobreza.
La educación es otro de los ejes presentes en el pensamiento del Pontífice. En línea con una reflexión del papa Francisco citada en el documento, León XIV destaca su dimensión humana y social, y sostiene que el conocimiento tiene la capacidad de liberar, dignificar y acercar a las personas a la verdad.
Con ese trasfondo, la llegada del Papa no solo estará atravesada por las diferencias de protocolo entre el Vaticano y la Casa Rosada. También expondrá las distintas concepciones políticas y sociales que conviven en torno a temas centrales para el país.