Punto capital
No todos los barrios de La Plata sufren el calor de la misma manera: dónde se siente más
Estudios de la UNLP y registros de olas de calor muestran que la falta de espacios verdes y el avance del cemento generan diferencias térmicas de varios grados dentro del partido. Qué zonas se recalientan más y por qué el fenómeno impacta en la salud y la vida cotidiana.
Mientras la región atraviesa jornadas de temperaturas extremas, el calor no impacta de forma pareja en todos los barrios de La Plata. Estudios académicos, mediciones locales y registros de olas de calor recientes confirman que dentro del mismo partido existen diferencias térmicas de varios grados, vinculadas principalmente al nivel de urbanización, la presencia de vegetación y el tipo de suelo.
El fenómeno es conocido como “isla de calor urbana” y se repite en ciudades de todo el mundo: las zonas con más cemento, asfalto y construcciones densas tienden a acumular y retener más calor, mientras que los sectores con mayor cobertura verde logran regular mejor la temperatura.
La isla de calor también existe en La Plata
Investigaciones realizadas por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) confirmaron que el partido presenta este fenómeno de manera clara, especialmente durante las olas de calor. A través de imágenes satelitales y análisis de temperatura superficial, los especialistas detectaron que algunas áreas pueden registrar entre 5 y hasta 10 grados más que otras dentro del mismo día.
Estas diferencias no siempre aparecen reflejadas en el termómetro oficial del Servicio Meteorológico Nacional, que mide en un punto específico de la ciudad, pero sí se sienten en la vida cotidiana de los vecinos.

Norte más caliente, sur más fresco
Los estudios muestran una brecha térmica marcada entre distintas zonas del partido:
- Sectores más urbanizados y densos, con menos arbolado y mayor cantidad de superficies impermeables, tienden a ser los más calurosos.
- Zonas con quintas, espacios verdes o menor densidad edilicia suelen registrar temperaturas más bajas, incluso durante jornadas extremas.
En olas de calor recientes, barrios como Los Hornos, Villa Elisa, Gonnet y Melchor Romero mostraron variaciones térmicas dentro de la misma jornada, con diferencias de varios grados entre una zona y otra.
El rol clave del verde y el suelo
La explicación está en el tipo de cobertura del suelo. El asfalto y el hormigón absorben el calor durante el día y lo liberan lentamente por la noche, dificultando el descenso de temperatura. En cambio, la vegetación ayuda a enfriar el ambiente a través de la sombra y la evapotranspiración.
Los especialistas utilizan indicadores como el índice de vegetación (NDVI) para medir esta relación: a mayor presencia de árboles y espacios verdes, menor es la temperatura superficial registrada.
Más que una cuestión climática
La desigualdad térmica también tiene impacto social y sanitario. En los barrios donde el calor se intensifica, aumenta el riesgo de golpes de calor, sobre todo en viviendas sin buena ventilación, sin aire acondicionado o con techos de chapa. Esto afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Además, las noches se vuelven más difíciles: en las zonas más afectadas por la isla de calor, la temperatura tarda mucho más en bajar, lo que agrava el agotamiento y la falta de descanso.
Un desafío urbano a futuro
El crecimiento de La Plata y la pérdida de espacios verdes plantean un desafío de fondo. Especialistas advierten que sin políticas de arbolado, planificación urbana y cuidado del suelo, las olas de calor serán cada vez más difíciles de soportar en algunos barrios.
En un contexto de veranos más extremos, el mapa del calor dentro de la ciudad deja en claro que no todos los vecinos enfrentan las altas temperaturas en igualdad de condiciones.


