Sociedad
Otro revés para el turismo: menos visitantes extranjeros y más argentinos afuera
Mientras el Gobierno habla de “boom turístico”, los datos del INDEC muestran otra realidad: menos visitantes extranjeros y más argentinos viajando al exterior.
El turismo volvió a cerrar otro mes con saldo negativo en la Argentina. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en septiembre las salidas de argentinos al exterior crecieron 21,8%, mientras que los arribos internacionales se desplomaron un 18,9% respecto del mismo mes del año anterior.
En total, llegaron al país 642.400 visitantes no residentes, de los cuales 374.800 fueron turistas y 267.600 excursionistas. En contrapartida, 1.204.600 argentinos salieron del país, dejando un saldo negativo de 562.200 viajeros para el mes.
Menos turistas que llegan, más argentinos que se van
El informe oficial detalla que el 68,7% del turismo receptivo provino de países limítrofes. Brasil fue el principal emisor con el 24,8% de los visitantes, seguido por Uruguay (18,7%) y Chile (13,5%).
La mayoría de los turistas extranjeros arribó por vía aérea (50,3%), mientras que un 37,7% lo hizo por tierra y el 12% por vía fluvial o marítima.
En sentido opuesto, el 65,1% de los argentinos que viajaron al exterior eligió países de la región, principalmente Brasil (22%) y Chile (17,5%), atraídos por precios más competitivos y una brecha cambiaria favorable.
Saldo turístico en rojo y señales de alerta
El saldo turístico negativo se compone de 331.700 turistas y 230.500 excursionistas que salieron más de los que ingresaron.
En la vía aérea internacional, el número también fue desfavorable: arribos cayeron 6,7% interanual (188.400 turistas no residentes), mientras que las salidas crecieron 28,1%, con 386.100 pasajeros.
El resultado refuerza la tendencia de los últimos meses: menos ingresos de divisas por turismo receptivo y más salida de dólares por viajes al exterior, una ecuación que golpea especialmente a las economías regionales que dependen del consumo turístico interno.
A contramano del discurso oficial, que promete una reactivación del turismo a partir de la desregulación y la “competitividad cambiaria”, los números muestran lo contrario.
Con un dólar intervenido y precios internos altos, los destinos nacionales pierden atractivo frente a la oferta exterior, y el turismo receptivo no logra repuntar.
En plena previa de la temporada alta, los operadores turísticos advierten que la caída de visitantes internacionales y el encarecimiento de los costos internos podrían afectar la ocupación en los principales centros turísticos del país.