Punto capital
Polémica en el Caso Raúl Sidders: la Justicia suspendió el juicio y ordenó su liberación
La Justicia declaró prescripta la causa por abuso sexual que iba a juzgar al sacerdote Raúl Sidders en La Plata. El juicio estaba previsto para la semana próxima, pero quedó suspendido tras un fallo del TOC N°5. La querella anunció que apelará.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°5 de La Plata declaró la prescripción de la causa penal contra el sacerdote Raúl Sidders, acusado de abuso sexual agravado contra una menor de edad, y ordenó su inmediata liberación. La decisión llegó apenas cinco días antes del inicio del juicio, que había sido fijado para el 10 y 11 de julio.
La resolución se basó en un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que establece la extinción de la acción penal cuando ha pasado un tiempo considerable (más de 15 años), independientemente de la existencia de pruebas.
En su fallo, el Tribunal platense declaró "la extinción de la acción penal por prescripción" en la causa que imputaba a Sidders por “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y por las circunstancias de realización, doblemente agravado por el grave daño en la salud de la víctima y por haber sido cometido por un ministro de culto religioso, en concurso real con corrupción de menores”.
El caso había sido elevado a juicio con pruebas contundentes, informes psicológicos y pericias que, según el fiscal Álvaro Garganta, acreditaban un “grave daño psíquico” en la víctima, quien falleció en octubre de 2024, antes de poder declarar.
Un caso que golpea a la comunidad platense
Los hechos que se investigaban ocurrieron entre 2004 y 2008 en el Colegio San Vicente de Paul, de La Plata. La víctima, que en ese momento tenía entre 11 y 15 años, relató en su denuncia situaciones de abuso reiterado, tanto en los recreos como durante confesiones privadas.
Durante la instrucción, se recopilaron testimonios y pericias que describen una dinámica sistemática de manipulación y abuso. La denuncia también apuntó a la pasividad de la Iglesia, que trasladó al sacerdote a otras diócesis sin sanciones concretas ni apartarlo del ejercicio religioso.
La defensa de Sidders había solicitado juicio por jurado. En la vereda de enfrente, la fiscal Rosalía Sánchez y las abogadas de la víctima se preparaban para exponer lo que definieron como “pruebas demoledoras”.
El caso ahora reabre el debate sobre los plazos judiciales y el derecho de las víctimas a obtener justicia. La querella ya anunció que apelará el fallo ante la Cámara y evalúa llevar el tema a instancias superiores.