Estudiantes

Punto de (re)flexión

Punto de (re)flexión
Leonel Sánchez Alpino
21 Jun, 2023

Un Estudiantes desdibujado empató de local contra San lorenzo, uno de los protagonistas del torneo. La sensación general es de haber dejado dos puntos en el camino, pero ¿Fue realmente negativo la actuación pincharrata? Veamos.

Por Pedro Sánchez Trapes.

El partido disputado en el renovado UNO aparecía en el horizonte albirrojo como una posibilidad de reacomodarse en la vanguardia de la Liga de Fútbol Profesional, más aún, teniendo en cuenta que enfrentaba a un rival directo, quien poseía (y posee) dos unidades más en la tabla general. 

Para afrontar el partido, Eduardo Dominguez realizó solamente una modificación respecto del equipo que paró días atrás en el Cementerio de los Elefantes, ingresó Ascacibar (volviendo de su suspensión) por Santiago Nuñez, sin embargo, ese solitario cambio incidió en el dibujo táctico, que pasó a ser 4-4-2 en lugar del habitual 5-4-1. 

Estudiantes empezó muy bien el partido, encontrando espacios en ataque, sobre todo por la derecha, y a los 21 minutos de juego, mediante un zapatazo de Santiago Ascacibar, se puso en ventaja. Supo manejar los tiempos, y el 'Cuervo' apenas pisó el área defendida por Andujar.

Pero, en el segundo tiempo, la mano cambió. Con la salida de Leandro Godoy (reemplazado por Eros Mancuso), San Lorenzo se vio liberado de las constantes embestidas del 29 pincharrata, y empezó a crecer, justamente, a espaldas de Eros Mancuso, llegando al empate tras un centro desde la izquierda que encontró a Bareiro, quien la empujó hasta el fondo de la red, para declarar el empate, que pondría cifras definitivas al partido.

El León, tras unos minutos de turbulencia, volvió a tomar el dominio del balón, pero sin poder llevar peligro al arco de Batalla, salvo, la emoción final, del penal sobre el tiempo adicionado (VAR mediante), que el arquero santo le detuvo a Benjamin Rollheiser.

Da la sensación que le han medido el tiempo al conjunto albirrojo, lo cual, sin dejar de ser cierto, es un poco tremendista. Porque sí, todos vemos que cuando no puede entrar por afuera, no tiene tantas ideas para romper la última línea rival, ya sea por el centro o por vía aérea.

También se ve a las claras que tiene dificultades para traducir el mayor dominio del balón en dominio del partido, se observa que no tiene buena pelota parada (con la importancia que tiene en este club), y que cada vez genera menos.

Pero, no hay que dejar de tener en claro, que eso se debe a que los equipos cuando enfrentan a este Estudiantes, no ven con malos ojos un empate.

Saben que deben estar siempre con la guardia en alta, porque en cualquier momento el León te pega en el mentón, que deben priorizar su arco por sobre el de Andújar. Entonces, que le hayan tomado la mano, es parte del respeto ganado.

Sin dudas que Dominguez deberá tomar cartas en el asunto, y buscar soluciones, como ya las buscó hoy con el cambio de esquema, quizás, con algún matiz a la hora de decidir los cambios (¿Debía salir Zuqui? ¿O Sosa? ¿No estaba para Zapiola el partido?), pero, sin dejas de tener en cuenta que Estudiantes no quedó lejos de River porque Rollheiser pateó esquinado cuando todos los sabios de la tribuna sabíamos que era al medio. Tampoco por la derrota con Colón, y mucho menos por el empate en Córdoba. Nada de eso, las explicaciones, a buscarlas en que de los primeros 18 puntos, sacaste cinco. 

Hoy el Pincha llega a la fase final del semestre jugando partidos importantes, y eso, no hay que sacarlo nunca del análisis, porque puede tener consecuencias fatales. Debe mejorar si quiere pegar el salto, pero ojo, está en condiciones de darlo, el techo se lo pondrá el grupo de jugadores y el cuerpo técnico. A seguir trabajando, como decía Sabella “sin prisa, pero sin pausa”, porque se vienen cosas importantes.

El años es largo, y esperemos que lo de hoy, sea tomado como un golpe a tiempo. Todo esta por verse.

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