Política

Qué propone Julio Alak para sacar al peronismo de su encrucijada

Qué propone Julio Alak para sacar al peronismo de su encrucijada
Ju Fux
22 Oct, 2026

En una editorial publicada por el Instituto de Capacitación Política (ICP), el intendente de La Plata propuso recuperar el pensamiento de Juan Domingo Perón para interpretar los cambios de la sociedad actual. Estabilidad económica, empleo, seguridad, educación y un Estado eficiente aparecen entre los ejes de su planteo.

El intendente de La Plata, Julio Alak, puso sobre la mesa una discusión que atraviesa al peronismo: cómo recuperar su capacidad de representar a la sociedad en un escenario político, económico y social diferente al de sus orígenes. En una editorial titulada “Volver al futuro con Perón”, el jefe comunal propone revisar las ideas históricas del movimiento para construir una respuesta a las demandas de la Argentina contemporánea.

El artículo fue publicado originalmente en RedAcción, el espacio editorial del Instituto de Capacitación Política (ICP), institución fundada por el propio Alak, quien se desempeña como su presidente honorario. Allí, el intendente desarrolla su mirada sobre los desafíos del peronismo y las características que debería tener una alternativa política al gobierno de Javier Milei.

“Volver a Perón no significa volver a 1946”, advierte Alak al comienzo del texto. Y explica que la vigencia de una fuerza política depende de su capacidad para comprender los cambios de época, interpretar las nuevas demandas sociales y construir respuestas propias.

En esa línea, plantea que el peronismo no debería defender el pasado por nostalgia, sino recuperar una matriz de pensamiento que le permitió articular “orden, crecimiento, justicia social, producción, soberanía y movilidad ascendente”. Por eso, sintetiza, “Volver a Perón, en ese sentido, sería recuperar un método antes que un catálogo de medidas”.

Estabilidad económica sin renunciar a la justicia social

Uno de los puntos centrales de la editorial es el lugar que debe ocupar el orden macroeconómico en un proyecto político. Alak sostiene que la estabilidad es una condición necesaria para el desarrollo y advierte que la inflación persistente, los desequilibrios fiscales y la pérdida del poder adquisitivo dificultan cualquier estrategia de mejora social sostenida.

En ese diagnóstico, el intendente reconoce que una parte importante de la sociedad reclama estabilidad, seguridad, eficacia estatal, reglas previsibles y respeto por la iniciativa individual. Frente a esas demandas, propone que el peronismo construya una alternativa sin desestimarlas ni asumir que las respuestas del oficialismo nacional son las únicas posibles.

“Una alternativa moderna al gobierno de Javier Milei no debería discutir la legitimidad de esas demandas. Debería disputar las respuestas”, sostiene.

Alak también busca apartar la discusión económica de una división estrictamente ideológica. En uno de los pasajes más contundentes de su editorial, afirma: “El orden macroeconómico no pertenece a ninguna corriente ideológica. Es una condición indispensable para cualquier política de desarrollo”.

Sin embargo, advierte que el equilibrio fiscal no puede constituir por sí solo un proyecto nacional. “Ordenar las cuentas públicas es el comienzo de una política económica, no su finalidad”, escribe. La discusión decisiva, agrega, pasa por definir qué sectores desarrollar, cómo ampliar la productividad, qué infraestructura necesita el país y qué lugar deben ocupar el trabajo y la industria.

La distinción es central para comprender su planteo: la estabilidad no aparece como un fin en sí mismo, sino como una condición para impulsar un modelo de crecimiento que contemple la producción y la distribución de sus beneficios.

En 2023, Alak logró que el peronismo vuelva a ganar en La Plata, desde entonces su nombre suena con fuerza como posible candidato a gobernador

La producción y el empleo como motores de la movilidad social

Alak también plantea que el peronismo debe actualizar su concepción del desarrollo productivo. Si durante los primeros gobiernos de Perón la industrialización estuvo asociada a la expansión del trabajo fabril y a una mayor integración social, el desafío actual incluye nuevas actividades y tecnologías.

En su análisis aparecen la inteligencia artificial, la economía del conocimiento, la biotecnología, la energía, la minería, la agroindustria y los servicios de alto valor agregado. El objetivo es aprovechar esas capacidades para ampliar las exportaciones, integrarse a las cadenas globales de valor y crear empleo.

“El objetivo, sin embargo, conserva una sorprendente actualidad: crear trabajo genuino”, señala.

El intendente vincula esa agenda con la recuperación de la movilidad social ascendente. En ese sentido, sostiene que la Argentina necesita volver a ser un país donde el progreso personal dependa menos de la asistencia estatal y más de las posibilidades de estudiar, trabajar, producir y emprender.

Su planteo no supone eliminar la asistencia a quienes la necesitan, sino integrarla en una política que también ofrezca oportunidades para mejorar las condiciones de vida. En palabras de Alak, “el verdadero horizonte de la justicia social debe ser la reconstrucción de la movilidad social”.

De ese modo, la justicia social aparece asociada tanto a la protección de derechos como a la posibilidad concreta de progresar mediante la educación y el trabajo.

Un Estado eficiente, con capacidad para garantizar derechos

Otro de los ejes del artículo es la necesidad de revisar el funcionamiento del Estado. Alak defiende su papel en la garantía de derechos y en la provisión de servicios esenciales, aunque advierte que su tamaño no constituye, por sí mismo, una medida de su calidad.

“Reconocer el papel del Estado no significa sostener que todo Estado es virtuoso simplemente por ser grande”, afirma. A continuación, define el objetivo: “El desafío consiste en construir un Estado fuerte allí donde debe ser fuerte y austero. Un Estado profesional, digital, transparente y evaluado por resultados”.

Desde esa perspectiva, propone eliminar estructuras innecesarias y, al mismo tiempo, garantizar educación y salud de calidad, orden público y acceso a la tecnología.

La educación ocupa un lugar destacado en esa mirada. Alak considera que la defensa de la escuela y la universidad públicas debe ir acompañada por mejoras concretas en los aprendizajes, la alfabetización, la formación docente y la enseñanza de matemática, ciencias e idiomas. También plantea una mayor vinculación entre el sistema universitario, la producción y las necesidades tecnológicas del país.

En uno de los pasajes dedicados a este tema, advierte: “Defender la escuela y la universidad públicas ya no alcanza si los alumnos no aprenden”.

Una lógica similar aplica a la salud pública. Además de la gratuidad, considera necesario discutir la calidad de las prestaciones, el acceso, la incorporación de tecnología y la capacidad de respuesta del sistema. “Los derechos existen plenamente cuando pueden ejercerse”, sostiene.

En materia de seguridad, plantea que el orden público debe formar parte de una propuesta progresista y que la protección de los ciudadanos y el respeto por los derechos humanos no son objetivos incompatibles. Para el intendente, el Estado democrático debe garantizar la seguridad y hacer cumplir la ley dentro de los límites constitucionales.

En abril de este año, Julio Alak resumió la conducción del Partido Justicialista de La Plata

Inversión, trabajo y una política exterior sin alineamientos automáticos

La relación entre el capital y el trabajo constituye otro de los aspectos abordados en la editorial. Alak cuestiona la idea de que empresas y trabajadores deban ocupar necesariamente posiciones enfrentadas y propone generar condiciones para compatibilizar inversión, productividad, empleo formal y mejores salarios.

“Una economía moderna necesita empresas rentables que inviertan y trabajadores que participen de los beneficios del crecimiento”, escribe. Y agrega que presentarlos como “enemigos permanentes conduce a una discusión estéril”.

El desafío, según su planteo, consiste en construir instituciones que favorezcan simultáneamente la inversión, la productividad, el empleo formal y mejores salarios.

En el plano internacional, propone que la Argentina supere los alineamientos automáticos y construya relaciones con las principales potencias y los polos emergentes en función de sus propios intereses. Menciona a Estados Unidos, China, la Unión Europea, Brasil e India como parte de un escenario global cada vez más complejo.

El intendente también identifica oportunidades en los recursos energéticos y minerales, la producción agroindustrial y las capacidades científicas y tecnológicas del país. Para aprovecharlas, considera necesaria una estrategia capaz de transformar esos recursos en inversión, infraestructura, exportaciones y empleo.

El federalismo completa esa perspectiva: el desarrollo, sostiene, no puede quedar concentrado en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Las provincias necesitan rutas, ferrocarriles, energía, conectividad, puertos, universidades y financiamiento para que las distancias respecto de los grandes centros urbanos no se conviertan en una desventaja productiva.

Volver a Perón para interpretar el presente

En el tramo final de su editorial, Alak vuelve sobre la idea que organiza todo el artículo: la vigencia de una tradición política depende de su capacidad para comprender las transformaciones sociales, incorporar nuevas demandas y construir respuestas acordes con cada época.

Al explicar la experiencia histórica del peronismo, sostiene que “Su verdadera innovación no estuvo solamente en las políticas que aplicó, sino en haber comprendido una transformación social que la vieja dirigencia política no había sabido interpretar”.

Ochenta años después, considera que el desafío es semejante. La Argentina necesita una fuerza política capaz de entender por qué millones de personas reclamaron estabilidad, seguridad, menor burocracia, libertad económica y límites al déficit, sin concluir que la única respuesta posible sea reducir la industria, la educación pública, la protección social o la capacidad estatal.

La alternativa que propone busca reunir esas demandas alrededor de otro horizonte: “estabilidad para crecer, orden para convivir, producción para crear trabajo, educación para progresar y un Estado que garantice derechos sin sustituir a la sociedad”.

El cierre de la editorial recupera el sentido del título y sintetiza su propuesta política: “No mirar hacia atrás, sino volver a preguntarse qué país puede ofrecer progreso, seguridad y esperanza a las próximas generaciones”.

Y concluye: “Por eso, volver a Perón es volver al futuro”.

La editorial de Alak deja planteada, de esta manera, una discusión que excede la coyuntura económica: qué identidad, qué programa y qué capacidad de representación necesita el peronismo para volver a ser una alternativa de gobierno.

Fuente original: Julio Alak, “Volver al futuro con Perón”, publicado en RedAcción, del Instituto de Capacitación Política (ICP). Leer la editorial completa.

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