Política
Reforma laboral: Gobierno modifica por decreto un punto clave del financiamiento de los sindicatos
Tras negociaciones con la CGT, el Gobierno nacional modificó la reglamentación de la reforma laboral y flexibilizó el cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes sindicales. El cambio también excluye del tope del 2% a determinados aportes patronales con fines sociales y asistenciales.
El Gobierno nacional oficializó una modificación en la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral que cambia el esquema de financiamiento de los sindicatos. La medida fue establecida mediante el Decreto 612/2026, luego de semanas de negociaciones reservadas entre la Casa Rosada y la Confederación General del Trabajo (CGT).
La nueva normativa modifica uno de los puntos más cuestionados por el sindicalismo de la reglamentación anterior, que establecía que las cuotas solidarias y otros aportes previstos en los convenios colectivos debían calcularse únicamente sobre el salario básico convencional.
Con la modificación, la base de cálculo ya no será exclusivamente el salario básico, sino que también incluirá las sumas remunerativas normales, habituales y de pago mensual establecidas por convenio colectivo.
En cambio, quedarán excluidos conceptos como:
- Horas extras.
- Aguinaldo.
- Bonos y premios.
- Plus vacacional.
- Participación en las ganancias.
- Sumas no remunerativas.
- Otros conceptos que no se perciban de manera habitual y mensual.
De esta manera, la base salarial sobre la que se calcula el límite del 2% se amplía respecto de la reglamentación anterior.
Otro de los cambios relevantes establece que los aportes patronales destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales no estarán alcanzados por el tope del 2%, siempre que sean administrados de manera independiente de los fondos sindicales.
La modificación representa un alivio para las organizaciones gremiales, ya que preserva una parte importante de sus ingresos provenientes de los convenios colectivos.
Según trascendió, la modificación fue el resultado de conversaciones reservadas entre dirigentes de la CGT y funcionarios del Gobierno.
Las gestiones se intensificaron tras la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete y contaron con la participación de Santiago Caputo y Martín y Eduardo "Lule" Menem, quienes buscaron acercar posiciones con el sector sindical dialoguista.
La decisión también llega en un contexto de tensión entre el Ejecutivo y la CGT, que prepara una movilización al Congreso para acompañar los reclamos de los jubilados, aunque por el momento descartó avanzar con un plan de paros sectoriales.
La modificación es interpretada como un gesto del Gobierno hacia la CGT en medio de una estrategia orientada a reducir la conflictividad sindical y fortalecer los canales de diálogo, mientras el oficialismo comienza a delinear su estrategia política de cara al calendario electoral de 2027.