Política
Remiseros de La Plata buscan modificar la ordenanza para “salvar al sector”
Representantes de las agencias de remises platenses presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante para modificar la normativa que regula la actividad. Entre los principales pedidos figuran ampliar a 2.000 el cupo de vehículos habilitados, flexibilizar la antigüedad de las unidades y actualizar los requisitos para las agencias y conductores.
El proyecto fue presentado el 10 de septiembre y lleva la firma de Adrián Dalmacio Fernández, representante de la Cámara de Agencias de Remises Platenses. La iniciativa fue dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Galland, y plantea una serie de modificaciones a la Ordenanza 9.215/00.
Uno de los principales pedidos apunta al artículo 14 de la normativa vigente. Los remiseros proponen establecer en 2.000 la cantidad de vehículos habilitados para prestar el servicio en La Plata, de acuerdo con las necesidades del transporte local.
Según el planteo, la modificación busca adaptar la regulación a la situación actual de la actividad y ampliar las posibilidades de funcionamiento del sector.Q
Otro de los puntos centrales está relacionado con las condiciones de los vehículos. La propuesta plantea elevar a 20 años la antigüedad máxima permitida, con la posibilidad de una prórroga de un año.
Al mismo tiempo, se mantendrían requisitos vinculados con:
- Calefacción y aire acondicionado.
- Capacidad mínima para cuatro pasajeros.
- Sistemas de frenado.
- Cinturones de seguridad.
- Radicación de los vehículos en el partido de La Plata.
El proyecto también busca ampliar los tipos de unidades que pueden ser habilitadas para trabajar como remises.
En ese sentido, contempla la incorporación de utilitarios con portón lateral, vehículos tipo furgón y SUV, siempre que tengan una capacidad de hasta ocho pasajeros.
Para los vehículos eléctricos, en tanto, se plantean exenciones impositivas vinculadas con la prestación del servicio, como incentivo para reducir las emisiones.
La iniciativa también propone modificar las condiciones que deben cumplir los locales donde funcionan las agencias. Los establecimientos deberían contar con un espacio destinado a sala de espera y administración, con acceso directo desde la calle o desde retiros autorizados, además de una vidriera comercial de al menos tres metros cuadrados.
La propuesta establece una superficie mínima de 16 metros cuadrados, un lado mínimo de tres metros y baño. A su vez, se mantendría la exigencia de una distancia mínima de 200 metros lineales respecto de una parada de taxis habilitada, considerando el sentido de circulación.
El proyecto mantiene la obligación de que las unidades superen las inspecciones técnicas correspondientes y cumplan con los procesos de desinfección.
Además, los vehículos deberían contar con una identificación autoadhesiva otorgada por la Municipalidad, donde figuren los números de habilitación correspondientes tanto a la agencia como a la unidad.
La frecuencia de desinfección también tendría cambios según la antigüedad del vehículo. Los autos de hasta diez años deberían realizarla una vez por año, mientras que aquellos que superen esa antigüedad tendrían que hacerlo dos veces anuales.
La iniciativa incorpora además modificaciones para el reemplazo de vehículos. Como regla general, la unidad que sustituya a otra debería ser al menos un modelo posterior. Sin embargo, se contemplan excepciones para casos de siniestros, incendios, destrucción total u otras situaciones evaluadas por la autoridad de aplicación.
En esos casos podría incorporarse un vehículo del mismo año o incluso hasta tres años más antiguo, siempre que cumpla con las condiciones de revisión establecidas y los requisitos de kilometraje.
En cuanto a los choferes, el proyecto establece como condición contar con la Licencia Nacional de Conducir habilitante para el transporte de pasajeros de hasta ocho plazas, expedida por la Municipalidad.
También deberán no registrar antecedentes que resulten incompatibles con el desarrollo de la actividad.
Por último, los representantes del sector proponen derogar algunos artículos de la normativa vigente y modificar el régimen de sanciones para las agencias.
El proyecto contempla multas de entre 30 y 50 módulos para aquellas agencias que no cuenten con los libros exigidos. En caso de suspensión o clausura, el titular de la agencia debería acreditar ante la autoridad municipal el cumplimiento de la medida dentro de un plazo de 48 a 72 horas.
Si la actividad continuara una vez vencido ese período, se establecerían multas de entre 50 y 100 módulos.
La propuesta deberá ahora ser analizada en el Concejo Deliberante de La Plata, donde se definirá si los cambios impulsados por el sector avanzan hacia una modificación de la normativa que regula el servicio de remises en la ciudad.