Política

Ricardo Balbín: el líder radical que hizo de La Plata su ciudad

Ricardo Balbín: el líder radical que hizo de La Plata su ciudad
Luciano Neder
09 Sep, 2026

El histórico dirigente de la Unión Cívica Radical murió el 9 de septiembre de 1981, a los 77 años, en La Plata. Fue cuatro veces candidato a presidente, pasó por la cárcel durante el peronismo y terminó protagonizando uno de los grandes gestos de reconciliación de la política argentina junto a Juan Domingo Perón.

Este miércoles se cumplen 45 años del fallecimiento de Ricardo Balbín Morales, uno de los dirigentes más importantes de la historia de la Unión Cívica Radical y una figura central de la política argentina del siglo XX. Murió el 9 de septiembre de 1981, a los 77 años, después de permanecer internado en una clínica de La Plata por complicaciones cardíacas y respiratorias.

La ciudad no fue solamente el lugar donde murió. Balbín había elegido a La Plata como su hogar político y afectivo desde muy joven. Nacido en Buenos Aires, llegó a la capital bonaerense a los 18 años, en pleno clima de movilización estudiantil, y allí comenzó una relación con la ciudad que se extendería durante toda su vida.

En 1922 se afilió a la Unión Cívica Radical y comenzó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata. Cinco años después se recibió de abogado, aunque ejerció poco la profesión: la política terminó ocupando prácticamente toda su vida. También adoptó una identidad futbolera platense y se hizo hincha de Gimnasia y Esgrima.

La trayectoria de Balbín estuvo marcada durante décadas por su enfrentamiento con el peronismo. Su oposición a Juan Domingo Perón le valió dos períodos de prisión: el primero entre 1949 y 1950, después de la pérdida de sus fueros como diputado nacional, y el segundo en 1954.

A pesar de esa confrontación, su carrera política siguió creciendo. En 1951 integró junto a Arturo Frondizi la fórmula presidencial de la UCR, que fue derrotada por el peronismo.

Balbín volvería a competir por la Presidencia en otras tres oportunidades: en 1958 y en las dos elecciones de 1973. Nunca logró llegar a la Casa Rosada.

La ruptura con Frondizi también fue determinante para su carrera. Tras la división del radicalismo en la década del 50, Balbín encabezó la Unión Cívica Radical del Pueblo y desde 1959 presidió su comité nacional, cargo que mantuvo hasta su muerte.

Con el paso del tiempo, el enfrentamiento entre Balbín y Perón comenzó a transformarse en una búsqueda de acuerdos políticos. En noviembre de 1972 ambos protagonizaron un abrazo que quedó grabado como una de las imágenes más emblemáticas de la política argentina.

El encuentro se produjo en el marco de La Hora del Pueblo, espacio multipartidario que reclamaba una salida institucional y el regreso del peronismo a la vida democrática.

La reconciliación alcanzó su máxima expresión después de la muerte de Perón, en julio de 1974. Fue Balbín quien pronunció el discurso de despedida en el Congreso y dejó una frase que atravesó generaciones: “Este viejo adversario despide a un amigo”.

El golpe de Estado de 1976 encontró a Balbín en una etapa compleja. Su posición frente a la dictadura y a la situación de los desaparecidos generó fuertes cuestionamientos, incluso de parte de organismos de derechos humanos.

Con la dictadura todavía en el poder, en 1980 impulsó la Convocatoria Multipartidaria, que al año siguiente reunió a la UCR, el Partido Justicialista, el Partido Intransigente, la Democracia Cristiana y el Movimiento de Integración y Desarrollo para reclamar una salida democrática.

Balbín no llegaría a ver el regreso de la democracia. El 9 de septiembre de 1981 murió en La Plata, después de décadas de protagonismo político.

Su funeral se transformó en una multitudinaria movilización que excedió al radicalismo. Sus restos fueron trasladados al Cementerio de La Plata, donde permanecen hasta la actualidad.

La relación entre Balbín y la ciudad continúa presente en distintos puntos de La Plata. La autopista que une la capital bonaerense con Buenos Aires lleva su nombre y, dentro de la Universidad Nacional de La Plata, funciona la Cátedra Libre Ricardo Balbín, vinculada a la difusión de su pensamiento y trayectoria.

A 45 años de su muerte, su figura permanece asociada a una época atravesada por enfrentamientos políticos, dictaduras y finalmente la búsqueda de consensos democráticos.

Y también a una ciudad que Balbín había elegido como propia desde que llegó siendo apenas un estudiante de 18 años.

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