Estudiantes
Saldo positivo
Un Estudiantes que anda derecho superó en Quilmes a All Boys, para seguir abriéndose camino en la esquiva Copa Argentina. No le sobró nada, es cierto, pero tampoco le faltó.
Por Pedro Sánchez Trapes.
En las últimas 48 horas, el mundo pincharrata se vio inundado de discusiones acerca del once inicial que debía plantear Eduardo Domínguez. Si titulares, si suplentes, si mix. Si “asegurar” el pasaje o darle rodajes a jugadores que no sumaron tantos minutos. En fin, el técnico albirrojo optó por poner a un solo titular habitual, Santiago Ascacibar, quien además, llevó la cinta en su brazo izquierdo, y fue la figura del encuentro. También se inclinó por seguir dándole confianza a los “nuevos” titulares, aquellos a quienes les caló hondo “si no hago cambios es porque no creo tener algo superador en el banco”, estamos hablando de Zapiola, y de Mauro Méndez. Mientras que, a los restantes ocho, les dio la posibilidad de mostrar de qué están hechos dándoles la titularidad en un partido eliminatorio.
Si bien la previa indicaba que All Boys llegaba al encuentro intentando naufragar de los puestos de descenso de B Nacional, es conocido que el historial pincharrata en este tipos de partidos deja que desear.
El duelo, desde los inicios, fue muy disputado, el Albo consiguió incomodar a Estudiantes, pero cerca del final el León pudo ponerse en ventaja gracias a Mauro Méndez que está dulce (5 goles en 4 partidos) tras una gran asistencia de Palavecino, que sigue mostrando cosas interesantes. La segunda parte, fue todavía más laboriosa para el conjunto rojiblanco, que salvó por poco su valla. Al detectarlo, Dominguez metió mano, y puso de un plumazo a José Sosa, Corcho Rodriguez, Benjamin Rollheiser y Matías Godoy. Si bien All Boys tuvo sus chances, de ahí en más el Pincha controló el partido, y selló el pasaje a los Octavos de Final de Copa Argentina.
Más allá del partido, del cual no hay mucho para rescatar, ya que fue una actuación un poco desmejorada, las conclusiones son positivas. Por una parte, el hecho que jugadores que habitualmente no suman minutos, o los hacen de a puñados, pudieron salir a la cancha del minuto 0. Y tiene el doble de importancia al ver el calendario, el cual marca que durante julio el Pincha está afrontando la nada despreciable cantidad de nueve encuentros. Es fundamental, para lograr un buen año, tener a la mayor cantidad de jugadores en un nivel competitivo, que haya competencia interna de calidad, y no sólo de cantidad.
Todo el pueblo pincharrata disfruta del buen pasar de Méndez, que empieza a pagar con goles lo invertido; la vuelta del joven Ascacibar, en un momento top; disfruta ver jugar a su héroe de Liniers, José Sosa; y disfruta, claramente, estar jugando triple competencia, siendo un hueso duro de roer en cada una de ellas, fiel a nuestro estilo, haciendo bandera del trabajo y de la autosuperación como camino de juego, y de vida.