Crónicas del mundo

Santiago de Chile: antigua y moderna (segunda entrega)

Santiago de Chile: antigua y moderna (segunda entrega)
Leonel Sánchez Alpino
14 Jul, 2024

Por Silvia Franchi.

Visitar la ciudad de Santiago de Chile amerita tres días para disfrutarla y conocerla en profundidad. Se trata de una ciudad en constante evolución y con una economía creciente, ya que hay muchas posibilidades de obtener empleo y se desarrolla una intensa actividad comercial y financiera. Chile explota la pesca, la minería y el turismo, aunque no cuenta con industrias por lo que muchas mercaderías se importan, desde automóviles hasta alimentos y electrónica. Argentina exporta una importante variedad de alimentos a Chile, productos envasados, carne bovina y quesos. Además, se exporta gas al país vecino.

Realizaremos un recorrido por distintos barrios con sellos singulares, los cerros Santa Lucía y San Cristóbal en plena ciudad y el distrito de “Sanhattan” (combinación de Santiago y Manhattan), como se denomina a la zona financiera de grandes edificios torres que la asemejan a Nueva York.

El Barrio Lastarria

A la hora de salir y disfrutar del aire libre, se puede realizar un paseo por el Barrio Lastarria, un espacio singular para  comer, beber el original y famoso “pisco sour,” la bebida más tradicional del Chile (un batido hecho con pisco, jugo de limón, un poco de agua y azúcar) y recorrer sus paseos con puestos artesanales y antigüedades.  Se exhiben obras de arte, artesanías variadas, objetos antiguos y curiosidades. 

El barrio Lastarria se encuentra al oriente de la Plaza de Armas,  es pintoresco y bohemio e invita a participar de la movida chilena, tanto de día como de noche. Es un espacio encantador, cerca del río Mapocho y ha sido declarado Zona Típica, por su cercanía al Museo de Bellas Artes, el Palacio Bruna y la Iglesia de la Vera Cruz. El Museo de Bellas Artes se anuncia con obras interesantes, aunque para la fecha de la visita el personal estaba de paro.

Lastarria es un barrio seguro, vital, que dejará una huella positiva de la experiencia de pasear y disfrutar de lo que los viajes nos deparan.

Arte callejero

Caminando por el centro nos encontraremos con una calle peatonal pintada con originalidad, aunque se encuentra algo descuidada.

Algunas calles de Santiago se han convertido en galerías exteriores de arte urbano, fachadas pintadas con humor y color. Se destacan los barrios Brasil y Yungay, donde se reciclaron construcciones históricas que fueron abandonadas o convertidas en comercios.

Barrio París - Londres

El Barrio París-Londres está ubicado en la zona céntrica, marcado por el estilo arquitectónico europeo y por sinuosas calles estrechas de adoquines. Se trata de unas pocas calles muy elegantes y bien conservadas,  que se caracterizan por su distinción y estilo tradicional.

El Cerro Santa Lucía

Es un lugar imperdible en la visita a Santiago, un lugar emblemático y una de las atracciones más recomendables para los visitantes, que descubrirán un espacio pintoresco y verde en medio de la ciudad. En el ingreso al Cerro hay una fuente de dos niveles muy elegante y un portal monumental de arquitectura neoclásica, con escaleras a ambos costados desde las que se accede al parque.

Subir el cerro es una experiencia maravillosa y no demanda mucho esfuerzo. Se puede dar un simple paseo de unos cuarenta minutos o pasar y disfrutar de algunas horas deteniéndose en lugares con vistas panorámicas. Cuenta con muchos árboles a los costados de caminitos sinuosos y escaleras. Se cierra en días de lluvia y los lunes.

Al llegar a la cima el paisaje es muy bonito, se encuentra la terraza Caupolicán o Plaza Pedro de Valdivia y las vistas de la ciudad son maravillosas. Lamentablemente Santiago es una ciudad con niveles altos de contaminación del aire y casi siempre hay smog.

Es interesante ver el contraste entre lo antiguo y lo moderno, un parque Belle Epoque con vistas a una ciudad que no deja de crecer  con edificios torres, moles en donde se desarrolla una frenética actividad económica.

Cerro San Cristóbal

Al otro extremo de la ciudad de Santiago se encuentra el Cerro San Cristóbal, al cual se accede por funicular porque es bastante empinado, aunque quien se atreva lo puede subir a pie, con una altitud de 880 metros sobre el nivel del mar.

Al llegar a la cima se encuentra el mirador de la Virgen, en honor a la Inmaculada Concepción, una estatua en la cumbre del cerro de gran dimensión que es considerada como un símbolo de Santiago. El parque abarca 722 hectáreas de extensión. Muchas familias concurren al cerro para pasar un momento agradable, tomar una merienda y disfrutar de las maravillosas vistas de la ciudad. El nombre original del cerro era Tupahue, que en quechua significa Centinela. Se llama San Cristóbal en honor al patrono de los viajeros.

Se puede descender por el mismo funicular o por otro que lleva a la parte opuesta del cerro y que desemboca cerca del gran edificio Costanera Center, adonde nos dirigiremos para finalizar nuestro día y relajarnos para reponer energías.

En el piso superior hay un mirador llamado Sky, cuya entrada cuesta alrededor de 17 dólares para quien desee tener una vista panorámica de 360 grados de Santiago.

En los pisos inferiores del Edificio Costanera Center se encuentra un centro comercial de 5 niveles, similar a los de Estados Unidos por su gran tamaño y variedad de locales. Los fines de semana suele estar atestado de gente con altos niveles de consumo, se puede ver la diferencia con los centros comerciales de nuestro país no tan concurridos y con menores ventas.

Tercer día en Santiago

Si aun queda algo de tiempo y energía, en un tercer día hay muchos otros lugares para visitar. Uno muy interesante es la visita al Palacio Cousiño Goyenechea, que perteneció a una acaudalada familia chilena que se dedicaba a la explotación y exportación del carbón, contando con una impresionante flota de barcos. Su actividad se terminó cuando el carbón fue reemplazado por otros materiales para producir energía. La residencia se inauguró en 1882 y fue ocupada por la familia hasta 1940, momento en el que pasó a manos de la Municipalidad de Santiago.

El Palacio se encuentra en un barrio residencial y cuenta con 3.500 metros cuadrados, construido en dos pisos con 12 salones. Fue la primera propiedad en Sudamérica en contar con un generador eléctrico comprado a Edison, y además estaba equipado con un sistema de calefacción y agua caliente pionero en el Cono Sur.

Se recorre únicamente con visita guiada en determinados horarios (chequear en la página) y se puede apreciar un impresionante mobiliario traído de Europa, colección de arte y cantidad de objetos de sumo valor, desde porcelanas a esculturas, cristales, armas de todo tipo y objetos de gran originalidad. Se encuentra en excelente estado de conservación, las escaleras son de mármoles valiosos y combinados con armonía, materiales nobles y revestimientos en boiserie de buen gusto. Hay hermosos salones: salones comedor (uno diario y para visitas), de música, de té, de juegos y el magnífico salón dorado, que descolla lujo y extravagancia. No está permitido tomar fotos ni videos.

En el segundo piso se encuentran los dormitorios, salones, y 5 baños. Se pudieron rescatar bastantes piezas, dado que este piso quedó prácticamente destruido por un incendio.

Solo pueden tomarse fotos en el jardín de invierno y en los jardines del Palacio.

Otros recorridos por el centro de Santiago

Se puede volver a la zona céntrica en metro, cuyo sistema une todos los barrios de la ciudad y cuenta con 9 líneas que se pueden combinar fácilmente. Las estaciones se ven impecables y están  siempre limpias. Cuentan con ascensores para personas con problemas de movilidad o traslados de bebés en cochecitos.

Hay dos iglesias que vale la pena visitar, por su historia y por su calidad artística. La Iglesia de San Ignacio se encuentra en la zona metropolitana y se construyó entre 1867 y 1900, de estilo neoclásico. En el altar se encuentra una pintura de la Virgen Santa María de la Concepción, a quien está consagrado el templo.

También es interesante visitar la iglesia y convento de San Francisco, que se construyó en 1618 siendo la más antigua del país.

Hay muchos otros sitios para visitar en Santiago de Chile, los barrios de Providencia y las Condes son residenciales y muy elegantes. Allí hay otros centros comerciales donde se encontrará indumentaria, zapatillas, artículos electrónicos de todas las calidades y precios, desde marcas internacionales a otras de diseño regional.

Para quienes deseen realizar compras y aprovechar las ofertas, la tarde del tercer día es ideal, así como comprar recuerdos y souvenirs para los seres queridos, o adquirir vinos de calidad, pisco y todo tipo de bebidas importadas. En el avión se pueden llevar dos botellas bien embaladas para disfrutar al regreso.

Santiago de Chile invita a  volver, ya sea para realizar actividades en la ciudad o como lugar de paso para conocer otras regiones de Chile, desde Antofagasta en el Norte a Punta Arenas en el extremo Sur. La experiencia siempre será positiva y diversa, cruzando la majestuosa Cordillera de Los Andes. 

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