Punto capital
Se terminó la crisis del GNC: todas las estaciones de La Plata vuelven a cargar
Tras más de un mes de cortes y cupos por la alta demanda de gas residencial, Camuzzi normalizó el suministro para las estaciones de La Plata, Berisso y Ensenada.
Después de más de un mes de restricciones, largas filas y estaciones de servicio sin poder despachar combustible, la distribuidora Camuzzi levantó este viernes las limitaciones para el expendio de Gas Natural Comprimido (GNC) en La Plata, Berisso y Ensenada. De esta manera, las estaciones con contratos interrumpibles volvieron a operar con normalidad.
La empresa informó que la decisión fue posible debido a la baja en el consumo de gas residencial registrada durante los últimos días. "Debido a la baja demanda residencial que se registró en los últimos días, a partir de hoy estamos liberando los consumos interrumpibles", señalaron desde la distribuidora.
Las restricciones comenzaron a mediados de junio, cuando la intensa ola de frío elevó el consumo de gas en hogares, comercios, escuelas y hospitales. Esa mayor demanda obligó a priorizar el abastecimiento residencial y dejó sin suministro a las estaciones de GNC que operan con contratos interrumpibles.
Durante más de 30 días, las largas filas de vehículos en las pocas estaciones habilitadas se convirtieron en una imagen habitual en la región. Incluso, muchas bocas de expendio funcionaban con cupos diarios y agotaban rápidamente el combustible.
En las últimas semanas la situación había comenzado a mejorar de forma gradual, con la habilitación de nuevas estaciones y una flexibilización parcial para algunas industrias. Sin embargo, la mayoría de las estaciones de servicio continuaba afectada hasta este viernes.
Con el aumento de las temperaturas registrado esta semana, la demanda residencial disminuyó y permitió liberar nuevamente el suministro para el sector.
El impacto en taxistas y remiseros
Los trabajadores del transporte fueron los más perjudicados por la falta de GNC. Taxistas y remiseros debieron afrontar extensas esperas para cargar combustible o recurrir a nafta, con un costo mucho mayor para su actividad.
Durante el conflicto, el sector realizó reclamos públicos, pidió prioridad en el abastecimiento y advirtió sobre el impacto económico que generaban las restricciones.
Un problema que puede repetirse
Si bien el suministro ya fue normalizado, la situación volvió a poner en evidencia una problemática estructural del sistema. La mayoría de las estaciones de servicio de la región cuenta con contratos interrumpibles, una modalidad más económica que permite a la distribuidora suspender el abastecimiento durante los picos de consumo.
Por ese motivo, cada invierno, cuando las bajas temperaturas incrementan la demanda residencial, existe la posibilidad de que vuelvan a aplicarse restricciones similares al suministro de GNC.