Punto capital
Un informe de la UNLP alerta por el retroceso de la industria bonaerense
Un informe de la Universidad Nacional de La Plata analizó la evolución de 63 cadenas productivas en los 135 municipios de la provincia entre 2016 y 2025. El estudio advierte sobre el retroceso manufacturero y un cambio en la estructura económica, con mayor peso del comercio, la logística y los servicios.
La economía bonaerense terminó la última década prácticamente en el mismo nivel de producción que tenía diez años atrás. Sin embargo, detrás de ese estancamiento aparece una transformación más profunda: la provincia perdió parte de su entramado industrial y avanzó hacia una estructura con mayor presencia del comercio, la logística y los servicios financieros.
La conclusión surge del informe Cadenas productivas en los municipios de la provincia de Buenos Aires en la última década, elaborado por Agustín Lodola y Diego Pitetti, investigadores del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata.
El trabajo analizó 63 cadenas productivas en los 135 municipios bonaerenses y reconstruyó la evolución de la actividad económica entre 2016 y 2025. El período estuvo atravesado por distintas etapas de recesión, una recuperación parcial entre 2020 y 2022, nuevos retrocesos durante 2023 y 2024 y un rebote durante 2025 que no alcanzó para recuperar completamente el terreno perdido.
Uno de los principales cambios registrados por el estudio es la pérdida de participación de la industria manufacturera en buena parte del territorio bonaerense.
Mientras algunas actividades vinculadas con la logística, el software, la salud, el turismo y determinadas cadenas agropecuarias incrementaron su peso relativo, distintas ramas industriales fueron perdiendo protagonismo.
Entre los sectores más sensibles aparece la cadena de bienes de capital, que el informe ubica como la tercera que más incidió negativamente sobre el desempeño económico provincial durante la década, detrás de las cadenas de la soja y la producción láctea.
Se trata de un sector estratégico porque reúne empresas dedicadas a la fabricación de máquinas, equipos, herramientas y componentes utilizados por otras actividades productivas.
Su retroceso no implica solamente una reducción de establecimientos industriales. También afecta a una red de talleres metalúrgicos, proveedores especializados, técnicos, ingenieros, matriceros y empresas vinculadas al desarrollo tecnológico.
El primer cordón del Conurbano, entre los más golpeados
La pérdida de peso manufacturero tiene además una fuerte dimensión territorial. El informe identifica al primer cordón del Conurbano bonaerense como uno de los principales focos del retroceso industrial. La Matanza aparece entre los municipios con mayor incidencia negativa sobre el crecimiento provincial, seguida por distritos como Lomas de Zamora, Avellaneda, General San Martín, Lanús y Morón.
En paralelo, algunos municipios de la segunda corona metropolitana lograron sostener mejores niveles de crecimiento a partir de actividades vinculadas con la logística, el comercio y los servicios asociados a la expansión del área metropolitana.
El fenómeno no significa que los municipios industriales hayan dejado de producir. Lo que cambió es la composición de sus economías.
La región sur también siente el deterioroLa situación adquiere particular relevancia para la región sur bonaerense. Entre los municipios que el estudio identifica como rezagados aparecen Almirante Brown, Quilmes, Lomas de Zamora, Lanús y Avellaneda, junto con otros distritos de peso económico como La Matanza, La Plata, Merlo, San Fernando, San Miguel, San Nicolás y Olavarría.
En conjunto, estos municipios concentran el 52,2% del valor agregado bruto provincial. El crecimiento del comercio, la logística y los servicios permitió en muchos casos amortiguar la caída de la actividad manufacturera.
Pero esa sustitución también modificó el perfil productivo de las ciudades, con consecuencias sobre el empleo técnico, la innovación y la generación de bienes de mayor valor agregado.
Un cambio estructural para la provincia
El crecimiento de los servicios no constituye por sí mismo un problema. Actividades como el software, la logística y los servicios profesionales pueden generar empleo, innovación y productividad.
El desafío aparece cuando esa expansión no complementa a una industria dinámica, sino que ocupa parte del espacio que deja una base manufacturera en retroceso.
El informe de la UNLP plantea así una discusión que excede los números de crecimiento anual. La provincia continúa concentrando una parte fundamental del aparato productivo argentino, pero su estructura está cambiando.
El comercio y los servicios mantienen buena parte del movimiento económico, mientras la industria pierde lentamente el peso que durante décadas tuvo en la generación de empleo calificado, innovación y capacidades tecnológicas.
La fotografía de la última década deja, de esta manera, una advertencia: la economía bonaerense no solo enfrenta el desafío de volver a crecer, sino también el de recuperar y fortalecer las capacidades productivas que fue perdiendo en el camino.