Gimnasia
Un punto que vale pero que lamenta por el desarrollo del partido
Gimnasia empató 2 a 2 con Newells en el Coloso Marcelo Bielsa, un partido contra un rival difícil en una cancha dura, pero que podría haber ganado por mostrar superioridad y conseguir 2 goles de ventaja rápidamente que finalmente se le escaparon.
Por Tomás Torti.
Gimnasia igualó 2 a 2 con Newells en Rosario en un partido de altibajos por parte del equipo de Chirola Romero. Benjamín Domínguez y Cristian Tarragona convirtieron para el Lobo mientras que Guillermo Ortiz y Lisandro Montenegro igualaron el encuentro.
Antes de la media hora de juego, el Lobo ya estaba 2 a 0 en partido y era justo, ya que demostró gran superioridad ante un rival que en su cancha se hace muy fuerte y donde no recibió tantos goles ni mucho menos perdió puntos.
El equipo Tripero ejerció mucha presión por parte de Nacho Miramón y Nicolás Sánchez, el doble cinco que funcionó de gran manera en los primeros 45 minutos pero que fue condicionado por las tarjetas amarillas de ambos.
Tanto Miramón como Sánchez alternaban sus posiciones para ir a presionar y en la recuperación y, a espaldas de los mediocampistas de la Lepra, estaba el negocio de Gimnasia.
El Lobo era más claro con la pelota, generaba mejor las aproximaciones y así llegó al gol. Centro de Guillermo Enrique, de buen partido, Tarragona la peinó y Domínguez le fusiló el arco a Lucas Hoyos a los 11 minutos.

Newells agarró más la pelota tras el gol y el visitante friccionó el partido. Mucha lucha en la mitad de la cancha y la constante presión que no paraba en mitad de cancha. Fue esa desesperación por recuperar que desembocó en las amarillas para Miramón y Sánchez.
Pese a que el partido se dividió un poco más, Gimnasia continuó con su superioridad en el juego y así llegó el segundo. Tarragona se hizo espacio delante de los centrales, giró y sacó un remate al costado del arco de Hoyos.
El Tripero ganaba 2 a 0, con justicia y de visitante. Pero a partir del segundo tanto, la Lepra comenzó a hacer sentir su localía. Fue por medio de las pelotas paradas que logró el empate, primero con Ortiz a los 36 y luego Montenegro a los 12 del segundo tiempo.
El nivel de Gimnasia cayó notoriamente en el complemento, producto de la salida del doble cinco que se condicionó por la amarilla de ambos pero que hizo una gran tarea hasta la salida.

Franco Torres fue otro que tuvo un gran partido. Tanto él como Sánchez hicieron méritos para continuar en el equipo titular. Enrique, a punto de ser vendido a Racing, fue otro de los puntos altos.
Gimnasia se trajo un punto de Rosario que se valora por la calidad del rival pero que dio la sensación de que si ajustaba las marcas en las pelotas paradas y continuaba con el ritmo de la primera media hora, podría haberse quedado con más.