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Una textil de La Plata quedó bajo concurso preventivo tras declarar la imposibilidad de afrontar sus pagos

Una textil de La Plata quedó bajo concurso preventivo tras declarar la imposibilidad de afrontar sus pagos
Azul Peluso
12 Jul, 2026

Fisipa acudió a la Justicia comercial luego de meses de conflicto laboral y explicó que la baja de la actividad, el aumento de gastos y la competencia externa afectaron su funcionamiento.

La empresa textil Fisipa, que cuenta con una planta productiva en la ciudad de La Plata, ingresó en concurso preventivo luego de declararse en cesación de pagos. La compañía explicó que atraviesa una compleja situación económica producto de distintos factores que afectaron su actividad en los últimos años.

El proceso judicial fue habilitado por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°1, a cargo de Alberto Alemán, bajo la modalidad de “pequeño concurso”. La firma había informado formalmente su imposibilidad de afrontar sus obligaciones el pasado 26 de mayo.

Una deuda superior a los $565 millones

En la presentación realizada ante la Justicia, Fisipa declaró un pasivo total de $565,4 millones. Dentro de ese monto se incluyen $209,7 millones correspondientes a obligaciones laborales, $161,2 millones vinculados a deudas fiscales y sociales, y aproximadamente $194,3 millones relacionados con proveedores y entidades financieras.

Por otra parte, la empresa informó un activo de $525,6 millones, compuesto principalmente por bienes de uso, entre ellos maquinaria utilizada para la producción textil, además de materias primas como hilados de poliéster y nylon.

La compañía es conducida por Luciano Galfione, presidente de la Fundación ProTejer, y la apertura del concurso se da en medio del conflicto laboral que atraviesa la firma por despidos recientes y reclamos de trabajadores por el pago de indemnizaciones.

Los motivos que expuso la empresa

Según explicó Fisipa ante la Justicia, la crisis financiera responde a una combinación de factores económicos que impactaron sobre su producción. La firma funciona desde 2014 en el predio donde operaba la histórica fábrica Sniafa y está dedicada a la elaboración de hilados sintéticos.

La empresa señaló que tuvo una etapa de crecimiento hasta 2017, pero luego comenzó a atravesar dificultades. Entre los principales problemas mencionó las restricciones a las importaciones durante 2023, teniendo en cuenta que más del 90% de sus materias primas provienen del exterior.

A partir de 2024, la compañía atribuyó el deterioro de su situación a la caída del consumo, el incremento de costos y la mayor competencia de productos importados. En su presentación, indicó que la industria textil registró una baja interanual del 23% en la producción y que su capacidad instalada cayó por debajo del 20%.

Además, Fisipa sostuvo que las tarifas de servicios públicos aumentaron más de un 600% y cuestionó la reducción de aranceles para productos importados, que según la firma pasaron del 18% al 6%.

Reducción de personal y falta de financiamiento

Frente al escenario económico, la empresa aplicó reducciones de personal y suspensiones durante 2025. Actualmente cuenta con ocho trabajadores registrados.

En el expediente judicial, la firma afirmó que llegó a una situación en la que “no tiene más capital de giro”, no cuenta con ventas suficientes para cumplir sus compromisos y no puede acceder a financiamiento debido a su nivel de riesgo.

Cómo continúa el concurso preventivo

El procedimiento seguirá con la etapa de verificación de créditos por parte de los acreedores, quienes podrán presentar sus pedidos hasta el 15 de septiembre de 2026.

Luego, Fisipa tendrá tiempo hasta el 1 de julio de 2027 para negociar un acuerdo con sus acreedores y presentar una propuesta que permita la continuidad de la empresa, siempre que consiga las mayorías necesarias para su aprobación judicial.

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