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Bielsa, tras el 1-5 de Uruguay ante EEUU: “Me siento responsable de todo esto”
La Selección de Uruguay cerró el 2025 con un golpe durísimo. El equipo de Marcelo Bielsa fue goleado 5-1 por Estados Unidos en un amistoso disputado en Tampa, Florida, y encendió todas las alarmas a pocos meses del Mundial 2026, donde ambos seleccionados compartirán cartel como protagonistas.
El combinado dirigido por Mauricio Pochettino fue una tromba: marcó diferencias desde el arranque, mostró intensidad, precisión y aprovechó cada desacople defensivo de la Celeste. Los goles estadounidenses fueron de Tessman, Berhalter, Luna y un doblete de Freeman, mientras que Giorgian de Arrascaeta descontó para Uruguay más por orgullo que por reacción colectiva.
Una goleada que preocupa en la previa del Mundial
Más allá de que se trató de un amistoso, el resultado dolió por varios motivos:
- Fue la peor derrota del ciclo Bielsa hasta el momento.
- La Celeste se mostró superada en todas las líneas, algo poco habitual en los equipos del Loco.
- El rival, además, es uno de los anfitriones del Mundial 2026, lo que potencia la lectura de este marcador como un test serio.
Uruguay sufrió en salida, perdió casi siempre el duelo físico, quedó largo entre líneas y nunca encontró la presión coordinada que suele caracterizar a los equipos del rosarino. Estados Unidos, en cambio, fue efectivo y letal cada vez que pisó el área.
El sincericidio de Bielsa: “La versión que hago del equipo fue superada”
Fiel a su estilo, Marcelo Bielsa no buscó excusas ni apuntó a los jugadores. Todo lo contrario: en conferencia de prensa se hizo cargo de la goleada con una autocrítica fuerte y directa.
“Me siento responsable de todo esto. No tengo la sensación de reclamo a nadie y, si la tuviera, después de la actuación de hoy, hablaría sobre la gestión del partido que hago, de los jugadores y los recursos”, arrancó el Loco.
Luego profundizó en su análisis y volvió a poner el foco en sus decisiones:
“Lo que sucede tiene que ver con la gestión que hago de los futbolistas y cómo planteo los partidos, el estilo que propongo. Lo que está claro es que la versión que hago del equipo fue superada y no veo motivos para hacer un reclamo individual o colectivo. Al no tener esa sensación, me ocupa toda la responsabilidad”.
El mensaje fue claro: para Bielsa, el problema no pasa por nombres propios ni por actitudes, sino por cómo está funcionando su idea de juego con este grupo de futbolistas.
Autocrítica y revisión pensando en el Mundial 2026
De cara a lo que viene, el entrenador admitió que el margen de maniobra es limitado hasta volver a tener al plantel completo:
“No puedo decirle qué hacer durante enero, febrero y marzo para modificar esta realidad porque el contacto con los jugadores siempre necesita de partidos. Podemos hablar, y lo que sí está claro es que bajo mi conducción hacemos mucho para el desarrollo del equipo, pero cuando se hace mucho y la evidencia no se ve se genera autocrítica y revisión”.