Política
El CECIM La Plata reclama que la Corte avance en la causa por torturas a excombatientes de Malvinas
El expediente investiga denuncias de soldados argentinos que aseguran haber sufrido torturas y otros abusos durante la guerra de 1982. La causa llegó a la Corte Suprema, que debe definir cómo encuadrar jurídicamente los hechos denunciados.
La causa judicial que investiga las denuncias de torturas sufridas por soldados argentinos durante la guerra de Malvinas permanece a la espera de una definición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Desde el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata reclaman que el máximo tribunal avance con el expediente y determine el alcance jurídico de los hechos denunciados.
El caso reúne testimonios de excombatientes que señalaron haber sufrido distintos tipos de abusos y torturas durante el conflicto bélico de 1982. El CECIM La Plata interviene en representación de más de 200 víctimas que declararon a lo largo de la investigación.
El abogado Jerónimo Guerrero Iraola, representante del CECIM, explicó que actualmente el expediente se encuentra a consideración de la Corte Suprema.
Uno de los puntos centrales de la causa es determinar si los hechos denunciados pueden ser considerados crímenes de lesa humanidad o si deben encuadrarse como graves violaciones a los derechos humanos.
La definición resulta determinante para el avance del expediente y para establecer el tratamiento judicial que corresponde darle a las denuncias realizadas por los excombatientes.
Según explicó Guerrero Iraola, el CECIM La Plata comenzó a impulsar judicialmente el caso en 2007 y desde entonces se incorporaron numerosos testimonios al expediente.
El abogado destacó especialmente el impacto de escuchar a quienes eran jóvenes soldados durante la guerra y que, décadas después, declararon sobre las situaciones que atravesaron durante el conflicto.
Entre las prácticas mencionadas aparecen estaqueamientos, enterramientos y otras formas de tormento que, según los testimonios de los excombatientes, habrían sido aplicadas contra soldados argentinos.
Guerrero Iraola vinculó las denuncias con la formación y las prácticas represivas desarrolladas por las Fuerzas Armadas durante la última dictadura y con la denominada doctrina de la seguridad nacional.
Según su interpretación, ese marco ideológico contribuyó a desdibujar las fronteras entre las funciones de defensa y seguridad interior y permitió la incorporación de prácticas represivas dentro de las estructuras militares.
En ese contexto, el abogado ubicó la guerra de Malvinas como un episodio ocurrido durante la etapa final de la dictadura y cuestionó la planificación militar con la que fueron enviados los soldados al conflicto.
La investigación comenzó formalmente en 2007 a partir del impulso del CECIM La Plata y fue incorporando a lo largo de los años los testimonios de numerosos excombatientes.
Ahora, el expediente se encuentra ante la Corte Suprema, que deberá resolver la cuestión vinculada con la calificación jurídica de los hechos denunciados.
Desde el CECIM sostienen que el objetivo es que las denuncias de quienes participaron de la guerra sean investigadas y que, en caso de corresponder, se establezcan responsabilidades por los abusos cometidos contra los soldados argentinos.
“La causa está a la espera de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelva si son crímenes de lesa humanidad o graves violaciones a los derechos humanos”, señaló Guerrero Iraola.
La resolución del máximo tribunal será, de esta manera, un paso clave para definir el futuro de una causa que lleva casi dos décadas y que busca incorporar al debate sobre Malvinas una dimensión vinculada con las violaciones a los derechos humanos denunciadas por los propios excombatientes.