Estudiantes
El detrás de escena de la fiesta albirroja en el clásico de la ciudad
La fiesta del Pincha desde la lente de Punto Capital.
El pueblo albirrojo vivió una jornada perfecta en el Hirschi: goleó a Gimnasia en el clásico, estiró la diferencia en el historial a 16 partidos (67 triunfos contra 51), se quedó con el primer partido ganado por uno de los dos tras la reinauguración de UNO (tras tres empates) y se dio el histórico acontecimiento de que, con su gol, José Sosa se convirtió en el único jugador en anotar en un derby platense tanto en el viejo como en el nuevo 1 y 57.
La fiesta comenzó temprano para los hinchas de Estudiantes, ya que desde antes de que habrán las puertas del estadio, ya había fila de gente esperando por ingresar. A medida que se acercaba la hora del partido, la previa fue tomando cada vez más color y las inmediaciones del Jorge Luis Hirschi se vieron sacudidas por una marea roja y blanca que cantaba, saltaba y le ponía todos los condimentos que no pueden faltar en un clásico platense.
El recibimiento fue espectacular, con las cuatro tribunas a puro grito de guerra y una bandera gigante por cada titulo que logró Estudiantes, adornando los palcos de calle 1. Cuando el partido comenzó, empezó también a sonar artillería, un gran estruendo de pirotecnia acompañó los primeros instantes del partido, y se detuvo, como era de esperar, en el minuto siete.
Tras el final, con el 4 a 1 ya cómo resultado definitivo, la gente despidió al equipo a pleno cantó y aplausos. Estudiantes logró así uno de los pocos asuntos pendientes del ciclo Domínguez.
Las imágenes del festejo a través de la cámara de Punto Capital Noticias




