Sociedad

Investigadores del CONICET y la UNLP se preparan para la nueva etapa del mayor experimento de física del mundo

Investigadores del CONICET y la UNLP se preparan para la nueva etapa del mayor experimento de física del mundo
Luciano Neder
09 Jul, 2026

Especialistas del Instituto de Física La Plata participan de la transformación del experimento ATLAS del CERN, que comenzará una nueva etapa en 2030 con un volumen de datos seis veces superior al actual y tecnología de última generación para explorar los misterios del universo.

Investigadores e investigadoras del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se encuentran trabajando en la modernización del experimento ATLAS, uno de los proyectos científicos más importantes del mundo, que forma parte del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN y que iniciará en 2030 una nueva etapa de funcionamiento con una capacidad de análisis sin precedentes.

El proyecto, denominado LHC de Alta Luminosidad (HL-LHC), permitirá multiplicar por seis el volumen de datos obtenido hasta la actualidad gracias al incremento de la intensidad de las colisiones de protones. La actualización representa uno de los mayores desafíos tecnológicos en la historia de la física de partículas y busca profundizar el estudio de la materia, las fuerzas fundamentales del universo y fenómenos aún desconocidos.

ATLAS, considerado uno de los instrumentos científicos más complejos jamás construidos, posee 40 metros de longitud y 25 metros de altura. Desde allí se produjo uno de los descubrimientos más importantes de la física moderna: el bosón de Higgs. Además, continúa siendo una plataforma clave para la búsqueda de nuevas partículas y teorías que permitan ampliar el actual Modelo Estándar.

Desde 2006, investigadores del Instituto de Física La Plata (IFLP), dependiente del CONICET y la UNLP, integran la colaboración internacional bajo la conducción de la investigadora María Teresa Dova. El equipo argentino participa activamente en el desarrollo de nuevas tecnologías, mediciones de precisión y sistemas electrónicos de última generación.

El pasado 26 de junio, ATLAS registró las últimas colisiones de protones correspondientes a la etapa actual del LHC, mientras que un día después el acelerador realizó su última aceleración antes de ingresar en un extenso proceso de actualización que dará paso al HL-LHC.

La renovación tecnológica contempla un nuevo sistema interno de seguimiento basado completamente en silicio, detectores con una resolución temporal de entre 30 y 50 picosegundos y un sistema de selección de eventos capaz de procesar hasta un millón de sucesos por segundo.

En este proceso, Argentina cumple un rol destacado. Investigadores e ingenieros del CONICET y la UNLP desarrollan parte del nuevo sistema de adquisición de datos y disparo del experimento, diseñando firmware para placas FPGA y la infraestructura de fibras ópticas que permitirá transmitir y procesar en tiempo real la enorme cantidad de información generada durante las colisiones.

Estas mejoras permitirán que ATLAS funcione en un escenario donde se producirán hasta 200 colisiones simultáneas de protones, 40 millones de veces por segundo, una exigencia tecnológica inédita para la comunidad científica internacional.

Además de las tareas de ingeniería, el equipo argentino continuará participando en el análisis del gigantesco volumen de información acumulado por el LHC durante las últimas décadas. Ese material permitirá avanzar en investigaciones sobre el bosón de Higgs y en la búsqueda de nuevos fenómenos físicos que podrían modificar el conocimiento actual sobre el origen y funcionamiento del universo.

La colaboración ATLAS reúne actualmente a miles de investigadores pertenecientes a instituciones de todo el mundo y más de 1.600 estudiantes de maestría y doctorado. Con el inicio del HL-LHC previsto para 2030, el experimento abrirá una nueva etapa científica que promete impulsar algunos de los descubrimientos más importantes de las próximas décadas.

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