Internacional
Keiko Fujimori se consagró presidenta electa de Perú tras imponerse por menos de 50 mil votos
La candidata de Fuerza Popular derrotó al postulante de izquierda Roberto Sánchez en uno de los balotajes más ajustados de la historia reciente peruana. La proclamación oficial se realizará antes del 3 de julio.
Keiko Fujimori fue confirmada este lunes como presidenta electa de Perú luego de que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) finalizara el escrutinio definitivo de la segunda vuelta presidencial celebrada el pasado 7 de junio.
De acuerdo con los resultados oficiales, la candidata del partido de derecha Fuerza Popular obtuvo el 50,135% de los votos válidos, mientras que el postulante de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, alcanzó el 49,865%, en una elección marcada por la fuerte polarización política y un margen extremadamente reducido.
En términos absolutos, Fujimori cosechó 9.223.396 votos frente a los 9.173.755 obtenidos por Sánchez, una diferencia final de apenas 49.641 sufragios sobre más de 18 millones de votos emitidos.
La ajustada victoria le permitirá a Keiko Fujimori, de 50 años, acceder por primera vez a la presidencia peruana luego de haber sido derrotada en tres intentos anteriores. La dirigente conservadora es hija del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000 y fue posteriormente condenado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, confirmó que la proclamación oficial de los resultados se realizará, a más tardar, el próximo 3 de julio, una vez completados los procedimientos administrativos y legales correspondientes.
La victoria de Fujimori generó repercusiones inmediatas en distintos países de la región. Entre los primeros mandatarios en pronunciarse estuvo el presidente argentino Javier Milei, quien celebró el resultado electoral y afirmó que "Perú sale del socialismo", en referencia a la derrota del candidato de izquierda.
La futura presidenta asumirá el mando en un contexto complejo para el país andino, marcado por la desaceleración económica, la fragmentación política y una profunda crisis de representación que atravesó gran parte de la última década.
Con este resultado, Perú inicia una nueva etapa política bajo el liderazgo de Keiko Fujimori, quien deberá enfrentar el desafío de construir gobernabilidad en un escenario social y parlamentario altamente dividido.