Política
Kicillof busca habilitar la reelección indefinida de los intendentes bonaerenses y negocia con la oposición
El gobernador bonaerense quiere avanzar antes del cierre del período ordinario de sesiones con la derogación de los límites a los mandatos consecutivos, una medida que podría beneficiar a más de 80 jefes comunales de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, el oficialismo todavía no reúne los votos necesarios y deberá negociar dentro de Fuerza Patria y con otros bloques legislativos. La cobertura de las vacantes en la Suprema Corte y la reforma de la Ley de Seguridad Pública también forman parte de las conversaciones.
A poco más de un año de las elecciones de 2027, Axel Kicillof busca instalar nuevamente en la Legislatura bonaerense el debate por las reelecciones indefinidas de intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. La iniciativa apunta a derogar las restricciones aprobadas en 2016, durante la gestión de María Eugenia Vidal, que establecieron un máximo de dos mandatos consecutivos para esos cargos. Si la normativa no se modifica, más de 80 intendentes de la provincia de Buenos Aires no podrán presentarse para buscar un nuevo período consecutivo en sus municipios.
La intención del gobernador es que la discusión avance antes de que termine el actual período ordinario de sesiones. Sin embargo, el proyecto todavía no cuenta con los respaldos suficientes para ser aprobado y obliga al Ejecutivo a desplegar una negociación política que excede a su propio espacio. La estrategia incluye ordenar las diferencias internas de Fuerza Patria, sumar voluntades de otros bloques y articular una agenda más amplia que contempla la cobertura de las cuatro vacantes de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, el calendario electoral y la reforma de la Ley de Seguridad Pública.
En la Gobernación sostienen un argumento que también comparten los intendentes que impulsan la modificación: si los vecinos quieren volver a elegir a un jefe comunal, la legislación no debería impedirlo. Pero detrás de esa postura también existe una consideración electoral. Los intendentes conservan estructuras territoriales con capacidad para movilizar votantes, organizar campañas y aportar volumen electoral en las distintas secciones de la provincia.
Ese peso quedó expuesto en las elecciones legislativas de 2025, cuando 13 intendentes integraron listas seccionales para competir por bancas en la Legislatura. Siete de ellos lo hicieron dentro de Fuerza Patria, una estrategia que permitió trasladar parte de la influencia territorial de los municipios a las boletas provinciales.
El Senado, el primer desafío para reunir los votos
En términos parlamentarios, el Senado bonaerense aparece como el ámbito donde el oficialismo tiene mejores condiciones numéricas para avanzar. Fuerza Patria cuenta con 24 de las 46 bancas, una mayoría propia que le permitiría garantizar el quórum y aprobar iniciativas por mayoría simple, siempre que mantenga la cohesión interna.
Sin embargo, la composición del bloque no garantiza que todos sus integrantes acompañen la derogación de los límites a las reelecciones. La bancada que preside Sergio Berni reúne a sectores con diferencias políticas y estratégicas: el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), alineado con Kicillof; el espacio referenciado en Cristina Fernández de Kirchner; y el Frente Renovador de Sergio Massa.
El massismo, que tiene tres senadores dentro de Fuerza Patria, ya expresó su rechazo a eliminar las restricciones aprobadas en 2016. Aquella norma fue impulsada durante la administración de Vidal con el respaldo del Frente Renovador, que ahora mantiene su posición contraria a restablecer los mandatos sin límite.
Desde el entorno de Massa señalan que no buscarán bloquear el tratamiento si los demás sectores consiguen los apoyos necesarios. No obstante, tampoco tienen previsto colaborar activamente en la construcción de una mayoría favorable al proyecto. Esa postura obliga al kicillofismo a negociar con otras expresiones del peronismo y a buscar respaldos más allá de su núcleo político.
El cristinismo y sus aliados reúnen 14 de los 24 integrantes de Fuerza Patria en el Senado. Aunque no descartan de plano una modificación del régimen de reelecciones, pretenden que el tema forme parte de una negociación más amplia. Entre los asuntos que buscan incorporar aparecen la designación de los jueces de la Suprema Corte, el calendario electoral de 2027 y la estrategia que adoptará el peronismo bonaerense para los próximos comicios.
En esa discusión también interviene el senador Federico Faggioli, dirigente vinculado a Juan Grabois, quien en las últimas semanas mejoró su relación política con el gobernador.
Las diferencias dentro del oficialismo ya quedaron expuestas en otras discusiones legislativas. Berni cuestionó iniciativas impulsadas por el Ejecutivo y protagonizó cruces con la vicegobernadora Verónica Magario, titular del Senado. Además, manifestó reparos frente al proyecto de reforma integral de la Ley de Seguridad Pública, otra de las prioridades que Kicillof pretende llevar al recinto.
El instrumento legislativo para modificar el régimen de reelecciones es un proyecto de la senadora Ayelén Durán, dirigente del MDF. La iniciativa propone derogar las restricciones vigentes desde 2016 y se encuentra en la Comisión de Legislación General, presidida por el senador Germán Lago, intendente de Alberti en uso de licencia. Sin una definición política de la Gobernación y un acuerdo previo sobre los votos, el expediente difícilmente avance hacia el recinto.
Diputados: el oficialismo necesita apoyos externos
La Cámara de Diputados presenta un escenario más complejo. Fuerza Patria tiene 39 de las 92 bancas, por lo que se encuentra siete legisladores por debajo de los 46 necesarios para alcanzar el quórum de 47 integrantes. Con el recinto completo, además, necesitaría votos adicionales para aprobar la derogación.
Si los 39 diputados oficialistas acompañaran el proyecto, el espacio debería sumar al menos ocho legisladores de otras bancadas para alcanzar el quórum y contar con una mayoría suficiente en una sesión con asistencia plena. Sin embargo, ese cálculo depende de que la bancada peronista logre un acuerdo interno, algo que todavía no está garantizado.
El Frente Renovador cuenta con nueve diputados dentro de Fuerza Patria y sostiene su rechazo a las reelecciones indefinidas. Si ese sector no acompaña la iniciativa, el MDF y el kirchnerismo deberán resolver primero sus diferencias y después salir a buscar votos por fuera del bloque.
El sector referenciado en Cristina Kirchner tiene una presencia decisiva en la Cámara baja. La bancada de Fuerza Patria está conducida por Facundo Tignanelli, dirigente de La Cámpora, y reúne a representantes del kirchnerismo, el kicillofismo y el massismo. La distribución de fuerzas entre los distintos espacios convierte cada negociación en una instancia clave para el futuro del proyecto.
La oposición suma 53 bancas, aunque está fragmentada en diferentes bloques y no constituye un frente homogéneo. La Libertad Avanza y el PRO concentran 31 diputados y mantienen una posición contraria a restablecer las reelecciones indefinidas. También se anticipa el rechazo de los bloques UCR Cambio Federal, integrado por tres legisladores, y UCR Radicalismo.
Pese a esas posiciones, en el Ejecutivo bonaerense confían en que los intendentes radicales puedan intervenir para intentar acercar a sus representantes legislativos. La estrategia, de todos modos, no contempla depender de los principales espacios opositores, que en las últimas semanas reforzaron públicamente su rechazo a eliminar los límites de mandatos.
Por ese motivo, la búsqueda de respaldos podría concentrarse en bloques más pequeños y legisladores con vínculos territoriales propios. Unión y Libertad, con cinco integrantes, y Nuevos Aires, con tres, aparecen entre los espacios cuya posición deberá definirse durante las conversaciones. También quedan por establecer las posturas de Hechos, la Coalición Cívica, la izquierda y los monobloques.
La negociación será determinante para alcanzar tanto el quórum como los votos necesarios para aprobar la iniciativa. Sin un acuerdo entre los distintos sectores de Fuerza Patria y sin adhesiones externas, el oficialismo no tendría asegurado el avance parlamentario.
La Suprema Corte bonaerense, otra pieza de la negociación
La discusión por las reelecciones se cruza con uno de los asuntos institucionales pendientes más importantes de la provincia: la integración de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. El máximo tribunal funciona actualmente con tres de sus siete integrantes: Sergio Torres, Daniel Soria e Hilda Kogan. Las otras cuatro vacantes continúan sin cubrirse.
La última salida fue la del ministro Luis Genoud, en junio de 2024. Desde entonces, la Corte reclamó al Poder Ejecutivo y al Senado que aceleren el proceso para completar su integración. Según el procedimiento establecido por la Constitución provincial, el gobernador debe proponer los pliegos de los candidatos y la Cámara alta debe prestar acuerdo para concretar las designaciones.
Fuerza Patria cuenta con 24 senadores, una cantidad que le permitiría alcanzar por sí sola la mayoría necesaria para aprobar los nombramientos. Sin embargo, la posibilidad de cubrir los cuatro lugares sin participación de otros sectores políticos no aparece como la alternativa preferida por el Gobierno bonaerense, que busca construir un entendimiento más amplio.
En los ámbitos legislativos circula la posibilidad de que Kicillof conserve la iniciativa sobre una parte de las designaciones, mientras que el kirchnerismo, el massismo y eventualmente sectores de la oposición participen de la definición de los restantes nombres. Por el momento, el gobernador no remitió pliegos al Senado y las diferencias internas del oficialismo continúan demorando el proceso.
El reclamo del máximo tribunal no se limita a la cobertura de las vacantes. También solicitó que la Legislatura avance con su planteo de autarquía económico-financiera y con la creación de órganos judiciales, cargos y estructuras destinadas a reducir las vacantes que persisten en distintos departamentos judiciales de la provincia.
La integración de la Corte se convirtió así en uno de los asuntos que podrían formar parte de una negociación política más amplia. Para el Ejecutivo, el desafío será compatibilizar las demandas de los distintos sectores del peronismo y definir hasta dónde está dispuesto a abrir la discusión a otras fuerzas.
Seguridad Pública y apuestas online, dentro de la agenda legislativa
La reforma de la Ley de Seguridad Pública es otro de los temas que Kicillof pretende impulsar antes de que termine el año legislativo. El Ejecutivo promueve una modificación integral del marco normativo, pero existen diferencias sobre el alcance de los cambios y sobre las iniciativas que deben tener prioridad.
En ese contexto, el Frente Renovador impulsó en Diputados un proyecto para regular el uso de pistolas Taser y otros dispositivos menos letales. La propuesta obtuvo despacho con el respaldo de legisladores massistas y opositores, y forma parte de una discusión más amplia sobre las herramientas de las fuerzas de seguridad y el funcionamiento del sistema policial bonaerense.
La agenda también incluye el reconocimiento pleno de las policías locales por parte de la Provincia, otro de los asuntos pendientes que deberá abordarse en el marco de la reforma.
Por su parte, el kirchnerismo busca avanzar con proyectos propios. Entre ellos se encuentra una iniciativa presentada por Tignanelli y la diputada Micaela Olivetto para establecer una regulación más estricta de las apuestas online en territorio bonaerense. La Cámpora pretende que el texto sea tratado en las próximas sesiones de la Cámara baja.
Estas diferencias muestran que la negociación legislativa no estará limitada a la continuidad de los intendentes. Los distintos sectores del oficialismo tienen demandas particulares y buscan que sus prioridades sean incorporadas a una agenda común, en un contexto en el que el gobernador necesita mantener unido a su espacio para avanzar con los proyectos del Ejecutivo.
El futuro de más de 80 intendentes depende del acuerdo político
La posibilidad de restablecer las reelecciones indefinidas dependerá de que Kicillof consiga ordenar a Fuerza Patria, lograr el acompañamiento del kirchnerismo y reunir votos de otras bancadas. La postura del Frente Renovador, tanto en el Senado como en Diputados, representa uno de los principales obstáculos para alcanzar una mayoría propia.
Al mismo tiempo, la oposición mantiene resistencias y no ofrece, por ahora, un respaldo generalizado que permita destrabar el expediente. La negociación deberá avanzar entre bloques fragmentados y con otros asuntos institucionales y legislativos sobre la mesa, desde la integración de la Suprema Corte hasta la reforma de Seguridad Pública.
El objetivo del gobernador es que el debate se active antes del cierre del período ordinario y que la modificación del régimen electoral quede encaminada de cara a 2027. Si la ley no cambia, los intendentes alcanzados por el límite de dos mandatos consecutivos deberán evaluar alternativas políticas, entre ellas promover sucesores en sus municipios o buscar lugares en las listas legislativas para las próximas elecciones.
Por ahora, la iniciativa sigue condicionada por el reparto de fuerzas en ambas cámaras y por las negociaciones dentro del propio peronismo. El desenlace determinará si los jefes comunales podrán volver a competir por sus distritos o si deberán adecuar sus estrategias electorales a las restricciones vigentes.