Punto capital
Qué dijo Berni sobre el operativo y cómo avanza la investigación judicial por la represión en El Bosque
La investigación judicial por el accionar policial durante el partido del jueves que enfrentaba a Gimnasia y Boca en nuestra ciudad, avanza con las primeras declaraciones testimoniales y el relevamiento de las cámaras de seguridad del estadio Juan Carmelo Zerillo.
La causa se encuentra radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 de La Plata, en manos del fiscal penal Martín Almirón. Según trascendió, el funcionario del Ministerio Público Fiscal intentará determinar si hubo reventa de entradas en el partido Gimnasia–Boca y quiénes fueron los policías que reprimieron salvajemente a los hinchas en el ingreso y primeros minutos del partido.
Por su parte, la Comisión Directiva Gimnasia, que también se presentó ante la Justicia, explicó que “el estadio fue habilitado por los organismos pertinentes para que asistan 29.953 espectadores” y que “se vendieron 3.354 entradas generales” para no socios.
Es por ello que, horas después de los incidentes en las inmediaciones del estadio Juan Carmelo Zerillo, la dirigencia del club de la ciudad de La Plata señaló que “no hubo sobreventa” de entradas para el evento deportivo.
Gimnasia cuenta actualmente con 25.890 socios que están habilitados para concurrir a la cancha, y el remanente de localidades se vende siempre por boletería en la previa de los partidos.
Si no hubo reventa, como asegura el club, la justicia deberá investigar por qué las autoridades decidieron cerrar las puertas de ingreso cerca de las 9 de la noche, es decir, media hora antes del inicio del encuentro.
De hecho, según los relatos de hinchas y testigos, la gran parte de los simpatizantes que no pudo ingresar a la cancha el jueves eran socios de Gimnasia o simpatizantes que habían comprado su entrada en el estadio.
En palabras de voceros judiciales, si se confirma que existió una sobreventa de entradas, el Fiscal Almirón podría caratular el hecho como “estrago culposo”.
Respecto al operativo policial, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, reconoció que el despliegue falló y responsabilizó a los que estaban a cargo. “Van a ser echados de la Policía”, anunció en las últimas horas el funcionario de Axel Kicillof.
Hasta el momento, solo tres efectivos fueron separados de sus cargos: los jefes policiales a cargo del operativo, Juan Gorbarán y Alejandro Morinigo, y el oficial principal Fernando Falcón.
Vale recordar que durante el operativo fuera del estadio los miles de hinchas, tras comprobar que las salidas estaban cerradas por disposición del operativo de seguridad, tuvieron que saltar al campo de juego para poder escapar del ahogo y el ardor generado por los gases lacrimógenos del propio operativo.
Horas después de los incidentes en el partido Gimnasia–Boca, se registró que la represión de la policía bonaerense del pasado jueves dejó como saldo varios heridos y un hincha fallecido.