Internacional

Una científica de La Plata fue reconocida por un proyecto que transforma residuos cerveceros en bioetanol

Una científica de La Plata fue reconocida por un proyecto que transforma residuos cerveceros en bioetanol
Azul Peluso
09 Sep, 2026

Sofía Sampaolesi, becaria postdoctoral del CINDECA, recibió una mención en la categoría junior de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026. Su investigación propone aprovechar residuos de pequeñas cervecerías para producir bioetanol.

Una investigadora vinculada al CONICET La Plata fue reconocida por un proyecto que busca convertir residuos de la industria cervecera en una fuente de bioetanol. Se trata de Sofía Sampaolesi, becaria postdoctoral del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA, CONICET-UNLP-CICPBA), quien recibió una mención en la categoría junior de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026.

La entrega se realizó durante un acto en la Embajada de Francia en Argentina, con la participación del CONICET, el Institut français d’Argentine (IFA)-Embajada de Francia y la empresa TotalEnergies en Argentina.

Sampaolesi fue distinguida por su proyecto “Eficiencia energética en la PyMe cervecera: valorización de sus principales residuos bagazo de malta, agua de lavado del mosto y levaduras floculadas en bioetanol mediante bioconversión a azúcares simples y fermentación in situ en la cervecería”.

La propuesta apunta a darle valor a tres residuos generados durante la producción de cerveza: el bagazo de malta, el agua utilizada para el lavado del mosto y las levaduras floculadas. A través de distintos procesos de bioconversión y fermentación, la investigación busca transformarlos en bioetanol.

De esta manera, el desarrollo plantea una alternativa para aprovechar materiales que habitualmente son considerados residuos y, al mismo tiempo, avanzar en estrategias vinculadas con la eficiencia energética y la economía circular dentro de la pequeña industria cervecera.

Una investigación platense con reconocimiento internacional

La distinción tiene como objetivo estimular y difundir la transferencia de conocimientos y tecnología aplicada a productos y procesos que puedan contribuir a mejorar la calidad de vida.

En esta edición fueron evaluados 41 proyectos de innovación y desarrollo, desarrollados a escala piloto y prototipo. Las propuestas estuvieron vinculadas con áreas como la transición energética, la innovación, la calidad del aire, el tratamiento y reciclaje de residuos y la reducción del uso de plásticos.

El certamen contó con un jurado integrado por especialistas de las instituciones organizadoras y expertos externos de organismos como el Instituto Petroquímico Argentino (IPA) y la Universidad francesa París-Saclay.

Además de Sampaolesi, otros dos investigadores recibieron los principales reconocimientos de esta edición. En la categoría senior, el ganador fue Ricardo Martín Negri, investigador del Instituto de Química, Física de Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE, CONICET-UBA).

En la categoría junior, el premio fue para Melina Nisenbaum, investigadora del Grupo de Ingeniería en Bioprocesos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

De residuos cerveceros a bioetanol

El proyecto desarrollado por Sampaolesi se concentra en uno de los desafíos de las pequeñas y medianas cervecerías: el aprovechamiento de los residuos que se generan durante la elaboración de la bebida.

La investigación propone recuperar el bagazo de malta, el agua de lavado del mosto y las levaduras floculadas para utilizarlos en la producción de bioetanol.

El proceso contempla la conversión de estos materiales en azúcares simples y una posterior fermentación que, de acuerdo con la propuesta, podría realizarse en la propia cervecería.

El objetivo es que estos residuos puedan incorporarse a un proceso productivo en lugar de quedar únicamente como desechos, combinando el desarrollo científico con una posible aplicación concreta en el sector productivo.

La investigación se desarrolla en el CINDECA, centro que reúne al CONICET, la Universidad Nacional de La Plata y la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires.

Cooperación científica entre Argentina y Francia

Durante la ceremonia, la vicepresidenta de Asuntos Científicos del CONICET, Claudia Capurro, destacó la importancia de fortalecer la relación entre el sistema científico, las empresas y las instituciones para que el conocimiento pueda transformarse en soluciones aplicables.

“Desde el CONICET estamos convencidos de que el conocimiento científico y tecnológico constituye una herramienta fundamental para abordar problemas complejos y generar soluciones que puedan ser apropiadas por la sociedad e incorporadas por el sector productivo”, señaló.

El embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, también resaltó el papel de la cooperación entre ambos países frente a desafíos vinculados con el calentamiento global y el desarrollo sostenible.

La edición 2026 marcó además los diez años de la Distinción Franco-Argentina en Innovación, una iniciativa que busca generar vínculos entre investigadores, instituciones y empresas de Argentina y Francia.

Como parte del reconocimiento, las personas galardonadas realizarán una estadía en Francia, destinada a establecer y fortalecer vínculos con potenciales socios franceses.

Los proyectos que completaron el podio

El proyecto ganador de la categoría senior, “Litio Circular. Recuperación de litio y otros metales de alta demanda provenientes de baterías de litio gastadas, empleando materiales provenientes de la biomasa en un esquema de economía circular”, es liderado por Ricardo Martín Negri.

La investigación busca recuperar litio, cobalto, níquel, cobre y aluminio presentes en baterías de ion-litio usadas para reincorporarlos a la industria. Para ello, el equipo desarrolló pequeñas perlas ecológicas capaces de absorber selectivamente determinados metales y luego liberarlos para volver a utilizarlas.

En la categoría junior, el proyecto ganador fue “Proceso de biofabricación de celulosa bacteriana a partir de residuos industriales para la producción de biomateriales flexibles sustitutos de plásticos sintéticos”, dirigido por Melina Nisenbaum.

La iniciativa busca utilizar microorganismos para transformar residuos orgánicos industriales en celulosa bacteriana, un biomaterial que podría emplearse como alternativa a determinados plásticos flexibles.

Entre los finalistas de la categoría junior también se encontraba Noelia Anahí Palacios, de Jujuy, con un proyecto destinado a obtener sales de litio, magnesio y calcio a partir de salmueras de la Puna.

En ese grupo estuvo también Sampaolesi, cuyo trabajo desarrollado desde La Plata recibió una mención por su aporte a la búsqueda de alternativas energéticas y al aprovechamiento de residuos de la industria cervecera.

Comentarios