Punto capital
Cae el poder adquisitivo y los salarios: más de un tercio de los trabajadores se queda sin sueldo antes del día 10
Un informe elaborado sobre más de 320.000 cuentas sueldo reveló que el 36% de los trabajadores analizados ya no tenía saldo proveniente de sus haberes al décimo día del mes. El fenómeno golpea con mayor fuerza a quienes perciben ingresos bajos y se produce en un contexto de caída del salario real y retracción del consumo. Los datos contrastan con las declaraciones de Javier Milei, quien cuestionó a quienes sostienen que los argentinos no llegan a fin de mes.
Un relevamiento de Banco Provincia expuso las dificultades que enfrentan los trabajadores del sector privado para sostener sus ingresos durante todo el mes. Según el informe, en julio de 2026 el 36% de las personas incluidas en la muestra se había quedado sin saldo proveniente de su sueldo antes del día 10, una situación que evidencia la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares.
El estudio analizó más de 320.000 cuentas sueldo de trabajadores del sector privado que cobraron sus haberes en la entidad y no transfirieron esos fondos hacia otros bancos. La investigación comparó los datos de diciembre de 2023 y diciembre de 2025, además de incorporar una medición de julio de 2026 para observar cómo se utilizó el dinero durante los primeros días posteriores al cobro.
Los resultados reflejaron un deterioro en la capacidad de los salarios para sostener los gastos cotidianos. La situación, sin embargo, no es homogénea: los trabajadores de menores ingresos son quienes agotan más rápidamente los recursos acreditados en sus cuentas.
Cada vez más trabajadores se quedan sin sueldo antes del día 10
La comparación entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 mostró un incremento en la proporción de trabajadores que se quedaron sin saldo de sus haberes antes del décimo día del mes. El indicador pasó del 17,9% al 23,2%, lo que representa una suba de 5,3 puntos porcentuales.
En el mismo período también se adelantó la fecha en la que la mitad de las personas de la muestra agotó el dinero correspondiente a su salario. Mientras que en diciembre de 2023 ese punto se ubicaba el día 24, dos años después se había adelantado al día 22.
Otro indicador permitió observar cuánto dinero se utiliza inmediatamente después del cobro. En diciembre de 2023, los titulares de las cuentas habían gastado el 18,5% de sus ingresos durante la primera jornada posterior a la acreditación. En diciembre de 2025, esa proporción llegó al 23,5%.
La medición correspondiente a julio de 2026 mostró una dinámica todavía más marcada: a los cinco días de haber cobrado, el conjunto de las cuentas analizadas ya había utilizado la mitad del dinero acreditado. Para el día 10, el 36% de los trabajadores se había quedado sin saldo proveniente de su sueldo, mientras que hacia el día 20 esa proporción ascendía al 57%.
Los trabajadores de menores ingresos, los más perjudicados
La brecha entre los distintos niveles salariales quedó especialmente expuesta en los datos de julio de 2026. Entre quienes percibieron ingresos bajos, el 56% agotó el saldo proveniente de su sueldo antes del día 10. En ese segmento, la mitad de las personas había consumido esos recursos cerca del séptimo día del mes.
La situación también fue compleja entre los trabajadores de ingresos medios bajos: el 40% se quedó sin saldo salarial antes del décimo día. En este grupo, la mitad de los titulares de las cuentas agotó esos fondos alrededor del día 14.
En el extremo de mayores remuneraciones, el escenario fue diferente, aunque también se registró un consumo temprano de parte de los haberes. Entre los trabajadores de ingresos altos, el 21% se quedó sin saldo proveniente del sueldo antes del día 10, mientras que la mitad agotó esos recursos cerca del día 24.
El informe también comparó la evolución entre trabajadores con ingresos equivalentes a distintos montos. Para quienes percibían el equivalente a $1,2 millones mensuales, la proporción que se quedó sin saldo antes del día 10 aumentó 5,9 puntos porcentuales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. En el segmento de $2 millones, la suba fue de 5,2 puntos, mientras que entre quienes percibían el equivalente a $4 millones el incremento alcanzó 1,5 puntos porcentuales.
Los resultados muestran que el deterioro en la duración de los salarios afectó con mayor intensidad a los sectores de menores ingresos. En esos hogares, una mayor proporción del dinero debe destinarse a cubrir gastos esenciales, lo que reduce el margen disponible para afrontar el resto del mes.
La caída del consumo contradice una recuperación del gasto familiar
Uno de los aspectos destacados del relevamiento es que el agotamiento más rápido de los salarios no estuvo acompañado por un aumento del consumo. Por el contrario, entre julio de 2025 y julio de 2026, el salario real cayó un 4,3%, mientras que el consumo real realizado con tarjetas y Cuenta DNI retrocedió un 8,6%.
Al comparar los niveles de consumo con los de 2023, la caída llegó al 20%, de acuerdo con los datos difundidos. La combinación de menores ingresos reales y retracción del gasto sugiere que las familias están utilizando una proporción cada vez mayor de sus recursos para afrontar obligaciones cotidianas, sin que eso se traduzca en una expansión del consumo.
En ese contexto, que el dinero se agote antes no significa necesariamente que los hogares estén comprando más. La reducción de la capacidad adquisitiva y la necesidad de cubrir gastos que no pueden postergarse pueden explicar que los recursos disponibles duren menos, incluso cuando disminuyen los niveles generales de consumo.
El informe de Banco Provincia y las declaraciones de Milei
Los resultados se conocieron en medio de la discusión pública sobre las dificultades de los argentinos para llegar a fin de mes. La semana anterior, el presidente Javier Milei cuestionó esa afirmación y puso en duda cómo hacen las personas para sostenerse cuando aseguran que se quedan sin dinero antes de recibir el siguiente salario.
“Si se quedan sin plata al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber?”, sostuvo el mandatario, quien calificó esa expresión como una afirmación sin sustento y llamó a reflexionar sobre el tema.
Sin embargo, los datos de Banco Provincia aportan indicadores concretos sobre la evolución del uso de los salarios en las cuentas analizadas. El hecho de que una persona se quede sin saldo proveniente de su haber no implica necesariamente que carezca de otros recursos o que deje de cubrir sus necesidades básicas, pero sí permite observar cuánto duran los fondos salariales dentro de ese universo de trabajadores.
El presidente de Banco Provincia, Juan Cuattromo, vinculó los resultados con las dificultades que la entidad observa en sus recorridas por la provincia de Buenos Aires y en el contacto con trabajadores, comerciantes y pequeñas y medianas empresas.
“Los datos muestran algo que vemos todos los días cuando recorremos la provincia y conversamos con trabajadores, comerciantes y pymes: cada vez a más familias el ingreso les dura menos. Y eso ocurre incluso en un contexto donde el consumo se retrajo”, afirmó.
Cuattromo también cuestionó las interpretaciones que consideran que el ordenamiento de las variables macroeconómicas es suficiente para evaluar la situación económica del país. Según sostuvo, la pérdida de capacidad de compra de los salarios repercute directamente sobre la actividad económica y las posibilidades de consumo de las familias.
De esta manera, el relevamiento pone el foco en una de las principales dificultades de la economía cotidiana: la distancia entre los ingresos que reciben los trabajadores y los gastos que deben afrontar durante el mes, con un impacto más pronunciado entre quienes perciben los salarios más bajos.