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La CGT Regional llevó a Berisso el debate sobre trabajo, dignidad e inteligencia artificial

La CGT Regional llevó a Berisso el debate sobre trabajo, dignidad e inteligencia artificial
Azul Peluso
29 Oct, 2026

La CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada realizó en el CEVECIM el encuentro “Magnífica Humanitas”, con la participación del arzobispo Gustavo Carrara, Maia Volkoninsky e Ignacio Bruno. El eje estuvo puesto en los desafíos que plantean las nuevas tecnologías para el mundo laboral y en la necesidad de preservar la centralidad de la persona humana.

La CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada realizó este jueves en Berisso el encuentro “Magnífica Humanitas: la dignidad humana, el trabajo y la justicia social”, una jornada de reflexión que reunió a dirigentes sindicales, representantes de distintas organizaciones y referentes de la Iglesia.

La actividad se desarrolló desde las 18.30 en el CEVECIM de Berisso, ubicado en calle 8 N.º 3750, y contó con la participación de Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata; Maia Volkoninsky, secretaria de Derechos Humanos de la CGT Nacional; e Ignacio Bruno, secretario de Organización de la CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada.

El encuentro tomó como punto de partida Magnífica Humanitas y puso sobre la mesa distintas discusiones vinculadas con el trabajo, la incorporación de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, los derechos laborales y el papel de las organizaciones frente a los cambios que atraviesan las sociedades.

El trabajo frente al avance de la tecnología

Uno de los principales ejes de la jornada fue cómo incorporar los avances tecnológicos sin que ese proceso implique un deterioro de las condiciones laborales.

Durante las exposiciones se planteó la necesidad de aprovechar aquellas herramientas que permitan eliminar tareas repetitivas o pesadas, pero acompañando las transformaciones con mecanismos que garanticen una transición justa para los trabajadores.

También apareció el debate alrededor del trabajo en plataformas digitales y las nuevas formas de empleo, con cuestionamientos sobre las condiciones laborales que enfrentan quienes desarrollan tareas de reparto o transporte mediante aplicaciones.

La discusión se extendió además hacia los procesos de digitalización y automatización en distintas actividades productivas. La premisa planteada fue que una transformación tecnológica puede modificar determinados puestos de trabajo, pero debe ir acompañada por la reconversión de quienes los ocupaban, evitando que el progreso derive directamente en pérdida de empleo.

“Permanecer humanos”

En su intervención, Ignacio Bruno puso el foco en la construcción colectiva y en la necesidad de que el desarrollo tecnológico esté subordinado al bien común.

El dirigente repasó algunos de los puntos que atravesaron la jornada: los cambios sociales producidos por las nuevas tecnologías, la imposibilidad de delegar en las máquinas la definición de los fines de una sociedad, la importancia del bien común y el desafío de mantener la dimensión humana frente al avance tecnológico.

“La tarea fundamental no consiste en competir con las máquinas”, planteó durante su exposición. En ese sentido, sostuvo que permanecer humanos implica preservar y desarrollar valores como “la libertad, el amor, la responsabilidad, los vínculos y la dignidad”.

Bruno también destacó la importancia de los espacios de participación sindical y explicó que la convocatoria fue pensada para reunir a trabajadores y representantes de distintas organizaciones de la región.

Según señaló durante la apertura, la intención fue abordar la dignidad humana desde una dimensión concreta, vinculándola directamente con los derechos, el trabajo, las organizaciones sindicales y la perspectiva de derechos humanos.

La inteligencia artificial y el cuidado de la persona

Otro de los puntos abordados fue el lugar que ocupa la persona frente a la expansión de la inteligencia artificial.

Durante el panel se remarcó que el debate no pasa únicamente por analizar las capacidades de las nuevas tecnologías, sino por discutir cómo se utilizan y al servicio de qué objetivos.

En ese marco, se planteó que las máquinas pueden procesar grandes cantidades de información, pero no poseen dimensiones propias de la experiencia humana como la compasión, el dolor o el amor.

La discusión también alcanzó cuestiones vinculadas con el manejo de datos personales y la soberanía, ante el crecimiento de sistemas automatizados capaces de intervenir en cada vez más aspectos de la vida cotidiana.

Comunidad, trabajo y justicia social

La jornada tuvo además un fuerte componente vinculado con la organización colectiva.

A lo largo de las intervenciones se recuperó la idea de comunidad organizada como respuesta frente al individualismo y como herramienta para afrontar los cambios económicos, sociales y tecnológicos.

El encuentro reunió a representantes de diferentes organizaciones gremiales y contó también con la participación de integrantes del CEVECIM, que recibió la actividad en su sede de Berisso.

Desde la organización se destacó justamente la posibilidad de generar un espacio común para discutir no solo las condiciones actuales del trabajo, sino también qué tipo de sociedad puede construirse frente a las transformaciones que plantean la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.

En la previa de la llegada del Papa, la actividad buscó así vincular la reflexión sobre la dignidad humana con problemáticas concretas del presente y con los desafíos que atraviesa actualmente el mundo laboral.

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