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Rodrigo Salinas se despide del fútbol en Villa San Carlos: el Potro jugará su último partido en Berisso
El delantero surgido del Celeste le pondrá punto final a su carrera profesional este sábado 31 de octubre, cuando Villa San Carlos reciba a Real Pilar desde las 13 en el estadio Genacio Salice. A los 40 años, el Potro eligió despedirse en el club donde dio sus primeros pasos y ante su gente, después de una extensa trayectoria por el fútbol argentino y el exterior.
Surgido de las inferiores del club y parte del plantel que consiguió el ascenso a la Primera B Metropolitana en 2009, un logro importante para la institución berissense y uno de los primeros capítulos de su recorrido en el fútbol profesional, Rodrigo Javier Salinas volvió en 2026 a Berisso para vestir nuevamente la camiseta que marcó sus primeros pasos como futbolista tras una extensa carrera en el fútbol nacional y el exterior. Ahora, después de una temporada con el Celeste, llegó el momento de cerrar su carrera profesional en el mismo lugar donde comenzó a soñar con el fútbol.
El Potro disputará su último partido este sábado 31 de octubre, desde las 13, cuando Villa San Carlos enfrente a Real Pilar en el estadio Genacio Salice. Será una despedida cargada de emociones para el atacante de 40 años, que tendrá la oportunidad de ponerle punto final a una trayectoria extensa frente a su familia, sus amigos y los hinchas del club que lo vio crecer.
En enero de este año, Salinas había firmado un contrato por una temporada con la institución de Berisso. En su regreso al Celeste, aportó experiencia y goles: sumó nueve tantos en 34 partidos durante la temporada, según los registros informados, y se convirtió en una de las referencias ofensivas del equipo en este tramo final de su carrera.
El mensaje de despedida de Rodrigo Salinas: “No hay nada más lindo que despertar en casa”
El anuncio de su retiro llegó a través de un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que repasó su camino desde la infancia y explicó el significado de despedirse en Villa San Carlos. Con palabras atravesadas por la emoción, el delantero recordó que comenzó a jugar al fútbol a los cuatro años y que nunca abandonó la ilusión de aquel chico que soñaba con llegar al profesionalismo.
“Llegó el día en que debo despertar. Vivo en un sueño desde aquellos 4 años, cuando entré por primera vez a una cancha de fútbol”, escribió. En su mensaje, también reconoció las dificultades que atravesó durante su carrera: “Tuve dudas, miedo, me frustré y me caí, pero también luché, me sacrifiqué, me levanté y disfruté muchísimo”.
La elección de Villa San Carlos para disputar su último encuentro tiene un valor especial para el futbolista. Allí encontró el lugar donde comenzó todo y al que decidió regresar para cerrar una etapa que ocupó gran parte de su vida. “Hoy tengo el privilegio de despedirme placenteramente en el lugar donde todo comenzó. Villa San Carlos, ¡gracias!”, expresó.
En otro tramo de la publicación, Salinas destacó los valores que recibió en el club durante su formación y la importancia que tuvo esa experiencia para abrirse camino en el fútbol. También recordó que el recorrido no estuvo exento de dificultades, pero que cada esfuerzo terminó teniendo sentido al poder llegar a competir en escenarios que antes veía por televisión.
Chacarita, una huella imborrable en su carrera
Entre los agradecimientos, el Potro dedicó un párrafo especial a Chacarita Juniors, institución en la que vivió uno de los períodos más importantes de su trayectoria profesional. “Un antes y un después en mi carrera, un paso inolvidable que me ha dejado una huella imborrable”, escribió sobre el club de San Martín.
Durante la temporada 2016/17, el delantero convirtió 30 goles en la Primera B Nacional y terminó como máximo artillero de la categoría. Su aporte fue determinante en la campaña del Funebrero, que consiguió el ascenso a Primera División. Aquel paso dejó una huella profunda en su carrera y un vínculo afectivo que Salinas volvió a remarcar en su despedida.
El delantero resaltó la historia y la gente de la histórica institución, y aseguró que se trata de un vínculo que conservará para siempre. La mención refleja la importancia de aquel ascenso a Primera División y de una temporada en la que sus goles lo ubicaron entre los grandes protagonistas de la categoría.
Salinas también agradeció a cada institución que le abrió las puertas y a los compañeros con los que compartió vestuarios durante tantos años. En la lista incluyó a todos los clubes por los que pasó, desde Godoy Cruz y Rosario Central hasta sus experiencias en México, Arabia Saudita, Chile y Perú.
Una despedida en casa, ante su familia y la gente de Villa San Carlos
El cierre del mensaje estuvo dedicado a su entorno más cercano. A los 40 años, Salinas describió el retiro como el final de una forma de vivir y de una rutina marcada por el fútbol profesional. “En fin, fue mucho. Fue una forma de vivir. Se convirtió en la rutina de lo extraordinario”, escribió antes de resumir la decisión de detenerse después de tantos años de recorrido.
“Hoy, a mis 40 años, después de tanto recorrido, debo abrir los ojos y parar la pelota”, expresó. Y dejó una de las frases más significativas de su despedida: “No hay nada más lindo que despertar en casa”. El atacante anticipó que vivirá el último partido rodeado de su mujer, su familia, sus amigos y las personas que lo acompañaron desde sus primeros pasos.
También recordó a sus padres, abuelos, tíos y seres queridos fallecidos, a quienes reconoció como parte fundamental de su camino. Para Salinas, la despedida tendrá lágrimas, pero serán de alegría por haber podido cumplir el sueño que nació cuando era apenas un niño.
Este sábado, el estadio Genacio Salice será el escenario del último capítulo profesional del Potro. Villa San Carlos recibirá a Real Pilar desde las 13 y el delantero tendrá la posibilidad de despedirse con la camiseta que lo formó, en Berisso y ante su gente. Una carrera que pasó por distintos clubes y países terminará donde empezó: en casa, con los colores del Celeste.