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La UCALP presentó las Reglas “Papa Francisco”: 18 pautas para una justicia más humana

La UCALP presentó las Reglas “Papa Francisco”: 18 pautas para una justicia más humana
Luciano Neder
29 Oct, 2026

La Universidad Católica de La Plata fue sede de la presentación de un documento impulsado por la Pastoral Judicial que busca garantizar un trato digno a las personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa propone medidas para atender necesidades básicas, agilizar causas judiciales y acercar a los funcionarios a la realidad social de quienes recurren a la Justicia.

La Universidad Católica de La Plata (UCALP) presentó las Reglas “Papa Francisco”, un documento elaborado por la Pastoral Judicial que reúne 18 directrices para promover una justicia centrada en la dignidad humana y en la protección de los derechos de las personas más vulnerables.

La actividad se desarrolló en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la institución y reunió a referentes de la Iglesia, fiscales, jueces, procuradores y otros actores vinculados al sistema judicial. Durante el encuentro se analizaron los principios que dieron origen al documento y las posibilidades de aplicarlos en el funcionamiento de la Justicia argentina.

Inspiradas en el pensamiento y el legado del papa Francisco, las reglas buscan promover una intervención estatal que contemple no solo los hechos que llegan a los tribunales, sino también las circunstancias sociales, familiares y personales que atraviesan quienes se encuentran en situaciones de exclusión.

Entre sus principales propuestas se encuentran garantizar el acceso a necesidades básicas como alimentación, abrigo y vivienda; facilitar certificados provisorios de identidad para quienes no cuentan con DNI; agilizar las causas que involucran a sectores vulnerables; considerar la situación psicosocial de las personas involucradas y permitir que estén acompañadas por alguien de su confianza durante los procedimientos.

Qué proponen las Reglas “Papa Francisco” para el sistema judicial

El documento busca establecer pautas de actuación para que los agentes estatales mantengan un trato respetuoso y empático con las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. La propuesta parte de la necesidad de que la intervención judicial contemple las condiciones de vida de cada persona, sin dejar de lado la investigación de los hechos ni la determinación de las responsabilidades correspondientes.

La rectora de la UCALP, Rita Gajate, estuvo a cargo de la apertura de la jornada y destacó la importancia de generar espacios de reflexión sobre el vínculo entre la Justicia y quienes recurren a ella.

“Este es un puntapié inicial para ponernos en acción de algunas actitudes que nacen de la intemperie”, expresó. En ese sentido, sostuvo que las personas que llegan a un órgano judicial no buscan únicamente una resolución legal, sino que también necesitan una respuesta institucional que contemple otras dimensiones de su situación.

Uno de los impulsores del documento, el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, planteó que una justicia verdaderamente justa no puede descargar toda su fuerza sobre los sectores más débiles mientras deja en segundo plano a quienes obtienen mayores beneficios.

También advirtió sobre la importancia de comprender el contexto en el que se producen los hechos que llegan a los tribunales. Según sostuvo, analizar únicamente los momentos finales de una historia puede permitir conocer lo sucedido, pero no necesariamente comprender las circunstancias que llevaron a esa situación.

Las exposiciones estuvieron moderadas por Karina Yabor, integrante de la Justicia Federal y de la Pastoral Judicial, y Cecilia López Puertas, representante de la Justicia Penal y de Acción Católica Argentina.

Jueces y fiscales destacaron la necesidad de acercar la Justicia a los barrios

Durante la jornada, distintos representantes del ámbito judicial reflexionaron sobre las dificultades para reducir la distancia entre las instituciones y las personas que viven en contextos de exclusión.

El fiscal de Estado bonaerense, Hernán Gómez, consideró que la elaboración de las reglas interpela a quienes ocupan cargos de decisión dentro del Estado. En su exposición, remarcó que la necesidad de recordar principios como la empatía, el respeto por los derechos y la escucha hacia quienes buscan ayuda institucional debería motivar una revisión de las prácticas cotidianas.

Por su parte, Alejandro W. Slokar, juez de la Cámara Federal de Casación Penal y docente universitario, recordó su acercamiento a la Pastoral Judicial a partir de la convocatoria de monseñor García. Según explicó, uno de los primeros pasos fue salir de los despachos y acercarse al territorio para conocer directamente las realidades de las comunidades.

El magistrado señaló que ese proceso también implicó dejar de hablar exclusivamente desde las instituciones para comenzar a escuchar a las personas y comprender sus trayectorias de vida.

A su turno, el procurador general de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Julio M. Conte-Grand, destacó los vínculos institucionales construidos con los Hogares de Cristo y los convenios que contribuyeron a modificar la mirada sobre el trabajo de los agentes judiciales en los barrios populares.

Conte-Grand consideró que la adhesión a las reglas representa un avance hacia una Justicia centrada en las personas y atenta a quienes necesitan mayor acompañamiento institucional.

El antecedente: los diálogos por una justicia más humana

Las Reglas “Papa Francisco” son resultado de un proceso de encuentros iniciado en 2024, bajo el nombre de “Diálogos por una justicia más humana”. Las actividades se desarrollaron en distintos barrios populares del país y reunieron a especialistas, funcionarios, referentes territoriales y organizaciones sociales.

Esos intercambios buscaron identificar las dificultades que enfrentan las personas en situación de vulnerabilidad cuando deben recurrir al sistema judicial y generar propuestas para mejorar las respuestas institucionales.

La experiencia territorial constituyó una base para la elaboración del documento, que intenta traducir esas reflexiones en pautas concretas de actuación. El objetivo es que las instituciones puedan incorporar una perspectiva más cercana a las necesidades de quienes encuentran mayores obstáculos para acceder a sus derechos.

Gustavo Carrara llamó a trabajar por el derecho a la felicidad

El cierre de la actividad estuvo a cargo de monseñor Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata, gran canciller de la UCALP y presidente de Cáritas Argentina, quien destacó el cambio de perspectiva que supone pensar una Justicia más humana.

Durante su intervención, planteó que el desafío debe ir más allá de la resolución de los conflictos judiciales e incluir las condiciones necesarias para que las personas puedan desarrollar sus vidas en comunidad.

“Debemos trabajar por el derecho a la felicidad. Que los niños sonrían, que los ancianos puedan reunirse. Y para eso el Poder Judicial y cualquier poder del Estado necesita de la comunidad, porque desde ella las personas pueden desplegarse, desarrollarse y ser felices”, expresó.

La presentación de las reglas se enmarca en una iniciativa que busca fortalecer el diálogo entre las instituciones judiciales, las organizaciones sociales y las comunidades. A través de sus 18 directrices, la Pastoral Judicial propone incorporar la dignidad humana y la escucha como aspectos centrales de la intervención estatal, especialmente cuando están involucradas personas que atraviesan situaciones de exclusión.

El documento completo de las Reglas “Papa Francisco” puede consultarse en el sitio oficial de la UCALP.

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